6 agosto, 2012
Quedan poco menos de cuatro meses antes del cambio de Presidente de la República. ¿Cuáles son los desafíos y riesgos que se perfilan?
Si estuviéramos en circunstancias económicas y políticas ‘normales’, estos meses de transición entre el Gobierno de Calderón y el de Peña podrían ocuparse en la concreción de proyectos para hacer realidad algunas las propuestas de campaña que tienen mayor prioridad.
El problema, como le hemos comentado aquí en otras ocasiones, es que el ambiente en el que comenzará el nuevo Gobierno va a ser de los más complicados de los últimos cambios de Gobierno.
Permítame actualizar y repasar brevemente algunos de los desafíos que tendrán Peña y su equipo a partir del 1 de diciembre.
1.- Una situación internacional de menor crecimiento económico. Al paso de las semanas hemos visto que la crisis de Europa está muy lejos de resolverse. Aunque los mercados bursátiles y cambiarios viven vaivenes según el ánimo, y se esperan decisiones importantes, no se ve viable que las condiciones cambien sustancialmente antes del próximo año, por lo que la recesión europea va a tener un efecto de arrastre sobre el conjunto de la economía mundial. Le recuerdo que el PIB de los integrantes de la UE pesa el 14.2 por ciento del total mundial. Con esa relevancia, es imposible que no haya una afectación generalizada.
2.- El dilema fiscal norteamericano. Casi con independencia de quien resulte triunfador en las elecciones de noviembre, va a ser ineludible que los recortes de gastos o la finalización de los programas de incentivos fiscales no tengan un efecto negativo en el comportamiento de la economía de EU. El nuevo Gobierno en México tomará posesión cuando el ciclo económico en EU vaya ligeramente a la baja.
3.- La crisis de los alimentos. La peor sequía que se ha vivido en el Medio Oeste norteamericano desde 1988 provocará un disparo sostenido de los precios del maíz y la soya. Aunque esto generará buenos negocios para los productores, le pegará al precio de los alimentos, debido a la fuerte presencia que ambos cultivos tienen en multitud de cadenas agroindustriales, desde la carne hasta las bebidas. En los primeros meses del nuevo Gobierno se vivirá quizás el momento más crítico de esta problemática de los precios de los alimentos.
4.- Las complicaciones de la legitimidad. Más allá de que el Tribunal Electoral (Tepjf) confirme a más tardar el 6 de septiembre la legalidad del triunfo de Peña y al margen de las acciones que emprenda el movimiento de AMLO, ya en este momento se encuentra maltrecha la legitimidad del resultado en la medida en que un alto porcentaje de la población (un 40 por ciento, según encuesta de Reforma levantada los días 7 y 8 de julio) considera que las elecciones fueron ‘sucias’.
5.- La crisis de seguridad. Como gran telón de fondo, lo más probable es que las organizaciones criminales arrecien su presencia al comenzar las nuevas administraciones, no sólo federal sino también estatales y municipales. La necesidad de consolidar controles o desafiar los existentes podría incrementar la violencia.
enrique.quintana@reforma.com
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