¿Qué hay para la ciencia en Sonora el 2015?

12 enero, 2015

Por Ramón Pacheco Aguilar
Dentro de las múltiples interrogantes que irrumpen relacionadas con el devenir 2015 para nuestro Estado de Sonora, no pueden faltar aquellas que comprenden e implican a la ciencia.
Sin duda, el año que recién inicia nos brindara un sinnúmero de sorpresas, pero también la confirmación de certezas varias en todos los ámbitos de la vida diaria.
Dentro de todo ello, ¿qué escenario le depara a la ciencia sonorense? Y aquí no me refiero solo en términos de financiamiento, estatal o federal, siempre tan necesario e imperioso, sino a la integración de la ciencia sonorense a los planes y programas de Gobierno como motor para el logro de un mayor y mejor desarrollo económico y bienestar social. Hablando de esta integración, hemos carecido de una idónea puntería para dar de lleno en el clavo, como coloquialmente se dice.
Puntualicemos que el responsable de esta integración es el Gobierno del Estado; sin embargo, no es justo que se la carguemos solo a él.
También son responsables la academia y el sector empresarial, siempre y cuando el líder e impulsor de la misma sea el Gobierno, como parte de una política pública.
El “click” para ello sigue perdido, independientemente de los esfuerzos, ciertos o imaginarios, que dicen hacer los tres actores anteriormente mencionados.
Si esto persiste durante el 2015, seguiremos desperdiciando el valor implícito de la plataforma de fomento, el capital humano y la infraestructura física de la ciencia sonorense.
En este 2015, sería muy saludable empezar haciendo un balance crítico, tal vez muy crítico, de los beneficios que le representan al Estado el tener: a) La Ley de Fomento a la Innovación la Ciencia y la Tecnología, b) La Comisión de Ciencia y Tecnología en el Congreso del Estado, y c) El Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (sectorizado en la Secretaria de Economía). ¿Podríamos enumerarlos?
La investigación científica es la fuente del nuevo conocimiento; mientras que el nuevo conocimiento, es el generador del desarrollo tecnológico.
La ciencia por definición es innovadora, mientras que el desarrollo tecnológico lo debe ser por obligación. Sonora necesita innovar en todos los aspectos de su vida cotidiana, pero esta pretendida innovación obligadamente debe manifestarse en una mejora tangible, cualquiera que esta sea; de lo contrario, continuaremos siendo solo operarios de una elegante y cara retórica, sin sentido e inútil. En estos días todo mundo habla de innovación, con muy poca concreción al respecto.
¿Utilizando la ciencia y la investigación científica como soporte, que podemos hacer en este incipiente periplo anual en pro del desarrollo estatal? Propongo, al menos: a) Promover la innovación tecnológica como mecanismo fundamental para el desarrollo productivo y social. b) Generar una cultura de sistematización y documentación de innovación tecnológica exitosa, derivada de conocimiento científico de última generación y c) Desarrollar una política integradora, propositiva y proactiva, para la consecución de apoyos nacionales e internacionales para el financiamiento y la cooperación en innovación y desarrollo. ¿Qué requerimos para empezar? Solo lo más fácil: Voluntad.
Que este 2015 este colmado de salud, entendimiento, inclusión, amor, éxito y satisfacciones para nuestros lectores y sus familias. Que nuestro Sonora cree una cultura científica en sus ciudadanos y perfile el sendero hacia una sociedad y una economía basada en el conocimiento.
Investigador del CIAD. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel III, y de Academia Mexicana de Ciencias. (rpacheco@ciad.mx / @rpacheco54)


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