Acreedores exigen a Atenas más recortes

28 junio, 2015

Sergio AlonsoPor Sergio Alonso Méndez.- Grecia vuelve a estar en el ojo del huracán al aproximarse el vencimiento de parte de su deuda y la fecha de un nuevo apoyo financiero condicionado a la aceptación por parte de la Unión Europea de un plan de austeridad griego.
¿Qué tan complicado es que Europa siga apoyando a Grecia? ¿Qué pasaría si no se logra un acuerdo?
Recordemos que hay un paquete de ayuda por 7,200 millones de euros que se le entregaría a Grecia si esta cumple con un pago (de la ayuda financiera anterior) al Fondo Monetario Internacional por 1,600 millones de euros hacia finales de junio.
Además de presentar un plan indicando cómo puede enderezar el rumbo.
El gobierno de Grecia dio un importante primer paso al presentar la propuesta para mejorar su economía ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión que evalúa su caso.
En dicha propuesta planea: incrementar el impuesto a los negocios y a la clase rica del país, aumentar en forma selectiva el IVA y ahorrar en los planes de pensiones disminuyendo la jubilación temprana, entre otras medidas.
Los críticos del plan mencionan que adolece de importantes recortes en el gasto de operación del gobierno y que las medidas propuestas castigan fuertemente al pueblo vía impuestos y reducción de pensiones mientras deja prácticamente intacto el aparato gubernamental. Lo cual es una receta para generar descontentos en la población y protestas públicas.
Además, el aumento selectivo del IVA es una pesadilla, porque depende de la región del país y del tipo de producto involucrado. Si bien la implementación del aumento no es de la incumbencia de la Comisión revisora, lo cierto es que podría generar inconformidades, injusticias y trampa fiscal.
Pero un plan, complicado e incompleto como está, es mejor que no tener ninguno. De entrada la Canciller alemana Ángela Merkel, una de las voces más influyentes en Europa, calificó la propuesta como una buena base para sentarse a negociar.
Un gesto que se interpreta como que tiene la intención de que Europa siga apoyando a Grecia.
¿Qué pasaría si predominan los críticos y la propuesta es rechazada? Grecia estaría prácticamente condenada a abandonar la Unión Europea en medio de la bancarrota financiera, caería en una fuerte recesión, los capitales abandonarían el país e incluso se llegaría al punto de un posible golpe de estado.
En pocas palabras Grecia quedaría sumida en el caos. Pero no sería la única en sufrir. Luego de un primer país abandonando la zona del euro, otros países con problemas, si bien menores en comparación, podrían seguir la misma ruta.
No porque los países lo deseen, sino porque el dinero es caprichoso y se va de los países donde “huelen” conflicto.
El dinero (o más bien los dueños del dinero), habiendo visto el precedente griego, huirían a otras regiones del mundo con mejores expectativas.
El punto es que la salida de Grecia de la UE no le conviene al resto de la Unión.
Los alemanes y franceses sospechan que Grecia incluso, al verse abandonada, se aproximaría a Rusia y Vladimir Putin estaría más que feliz en ser partícipe de un debilitamiento de la Unión Europea.
El pronóstico es que la UE exigirá que Grecia añada algunas medidas a su plan de austeridad, pero aunque sea a regañadientes, la continuará apoyando.
Un caos en Grecia resultaría más caro que simplemente perder los 7,200 millones de euros del paquete de ayuda.
sergio.alonso@itesm.mx


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