Atora minifundio el desarrollo

8 marzo, 2015

AgronegociosPor Salvatore Sagnelli/CORREO.- Minifundio es una finca agrícola de extensión tan reducida que dificulta su explotación.
Más que con el concepto de parcela (terreno agrario dentro de una linde) o con el de propiedad agraria (totalidad de parcelas pertenecientes al mismo propietario), se relaciona con el de explotación agraria (parcelas explotadas por el mismo responsable de gestión, sea o no su propietario).
Estaríamos continuando la discusión de los pequeños agronegocios, y si partimos de una superficie de 35 hectáreas, que es el mínimo o máximo que tiene un productor rural de las regiones más apartadas y pobres de centro y suramérica; claro que incluimos a México y por supuesto dependiendo de la calidad del terrenos.
Hoy en día, el fenómeno de la existencia de 3 millones de unidades de producción con pequeñas superficies de tierras se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el desarrollo del campo.
Pues producir en pequeña escala no es rentable, ni tampoco brinda a los campesinos el ingreso suficiente para alcanzar una vida decorosa.
La gran pregunta es ¿será posible sobre vivir con una superficie como ésta? ya sea ganadera como agrícolamente explotada; por supuesto es una tarea titánica sino que imposible; esto en el supuesto que tenga el líquido vital.
Ósea el agua; en lo personal lo consideraría exclusivamente de subsistencia.
Las cifras del VIII Censo Agrícola, Pecuario y Forestal realizado por el INEGI revelan que el problema del minifundio, lejos de mitigarse con las reformas realizadas al artículo 27 de la Constitución a principios de los años 1990, ha tendido a agravarse.
Mientras que en 1991 el 66.3% de las unidades de producción agrícola tenían menos de 5 hectáreas, para 2007 esta cifra aumentó a 72.6%.
Este Censo muestra que la superficie promedio de las unidades de producción en México se redujo de 8.0 a 7.3 hectáreas entre 1991 y 2007.
Ello es consecuencia del aumento de 3.8 a 4.1 millones de unidades de producción entre 1991 y 2007, y de una ligera caída en la superficie agrícola nacional, la cual se redujo de 30.5 a 30.2 millones de hectáreas en este periodo.
Para la mayor parte de los cultivos agrícolas, la producción en superficies pequeñas no resulta rentable porque se incurre en altos costos de producción y no se pueden obtener altos volúmenes de cosechas.
Si bien esto ratifica lo que se ha venido diciendo, que el minifundio que comprende más del 70% de la superficie explotada en México, NO ES RENTABLE para los pequeños productores; sin embargo si se les dirigiera a cultivos y producciones gourmet, no solo subsistirían, sino que también tendrían ingresos sustánciales para su futuro.
Claro está que debería ser asesorados por la banca, institutos de producción e investigación tales como universidades, CIAD, Conacyt, Unison, ColPos de Chapingo, etc., y darles seguimiento por lo menos una década.
Más información: contactarme a través de la editorialsagnelli_salvatore@hotmail.com.


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