Cereso III, dos estrategias

Ilustrativa.

Por Enrique Zavala Urquides.– Ante las problemáticas de gobierno, en especial las de seguridad, además de señalar la gran corrupción e ineptitud de este gobierno estatal actual que fue un fiasco, se debe actuar en su contra con la ley en la mano, pero también plantear soluciones para implementar en cada área de forma efectiva políticas de gobierno, este es el objetivo de este articulo para gobernar bien de inicio a fin Sonora.

Lo digo con conocimiento de causa, ya que desarrolle el Modelo Integral de reducción del Riesgo (MIRR), para hacer la reforma penitenciaria de Sonora, a partir de la publicación el pasado 16 de junio de 2016 de la Ley Nacional de Ejecución Penal que fue letra muerta en Sonora, por la rapacidad, irresponsabilidad e indolencia de la “pandilla de leperos (as) que disque gobernó” …

Clasificación de máximo riesgo máxima custodia

La primera estrategia tiene que ver con esto, Sonora no cuenta con ninguna cárcel de máximo riesgo máxima custodia, en realidad no existe una clasificación practica de la infraestructura penitenciara, esta estrategia tendría como premisa el combate a fondo del crimen organizado, y contener en el Cereso III, obra inconclusa de este desgobierno, para terminarlo, certificarlo y convertirlo en un penal de máxima seguridad.

El combate al crimen organizado conllevara a la detención y encarcelamiento de criminales de alto riesgo, que no deben ser enviados a las 13 cárceles (Ceresos) que tenemos, ya que producen un grave problema que son los autogobiernos, o sea, el control del crimen organizado, de los malandros pues, dentro de las cárceles con graves resultados.

Clasificación de mínimo riesgo mínima custodia

La segunda estrategia es volver al esquema original que plantee hace 6 años como consultor, que es el desarrollar un modelo integral y convertir al Cereso III junto con el Cereso II, en un complejo de mínimo riesgo mínima custodia, ya que están ubicados en el mismo lugar, para hacer un plan sexenal gradual y progresivo que implique un modelo de reinserción social efectivo, fundamentado en la reducción del riesgo.

Obvio en una simple columna es imposible incluir todo lo que ello implica, pero el modelo ya está desarrollado, es un proceso, falta solo implementarlo, que exista voluntad política y actitud progresista que estoy seguro Alfonso Durazo la tiene, para convertir a las cárceles de Sonora en Centros de Reinserción Social con base en un decreto múltiple del nuevo gobierno, es un tema delicado, humanista y toral; que requiere atención urgente.

Conclusión

Debemos entender que sanear el sistema penitenciario de Sonora es una estrategia de seguridad publica pertinente y vital, implica varios modelos, primero uno de clasificación, otro de ubicación, un modelo de tratamiento, un modelo de gestión de calidad y por último un modelo de seguimiento con servicios y atención postpenitenciaria para internas e internos, es una reforma penitenciaria a fondo, aquí sí, “hasta donde tope”, pero en serio…

Por décadas las cárceles de Sonora se han rezagado, olvidado sin reconocer que son básicos para la seguridad publica y ojo, como parte fundamental del sistema penal acusatorio, si no logramos mejorar radicalmente las cárceles, olvidémonos de impartir justicia penal correcta y de respetar los derechos humanos de víctimas y victimarios… ¡Ni más, ni menos!

“La finalidad del castigo, es asegurarse de que el culpable no reincidirá en el delito”

Beccaria, Cessare
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