Después de Kamala Harris, con la IP

Por.- Javier Villegas Orpinela.- Primero las elecciones de medio término, dos días después la visita a México de la vicepresidenta estadounidense Kamala Harris y, luego de 48 horas, la “encerrona” con la cúpula del empresariado mexicano.

Entre la visita oficial de Harris y el encuentro privado con “la crema y nata” de la Iniciativa Privada (IP), se ejecutó el primer cambio en el gabinete lopezobradorista.

El economista de cabecera del mandatario mexicano, Rogelio Ramírez de la O., quedó al frente de la influyente Secretaría de Hacienda, en sustitución de Arturo Herrera.

En principio Herrera entra a las filas del “desempleado”, pero según promesa presidencial, sale de la cartera fiscal para en diciembre suplir como Gobernador de Banxico a Alejandro Díaz de León.

Después de este movimiento de piezas, el Presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo reunión el jueves 10 de junio con el empresariado y con ellos habría acordado (otra vez) aumentar la inversión, la producción y el comercio, así como aprovechar las ventajas del T-MEC.

Otros compromisos habrían sido: no aumentar impuestos y no afectar al empresariado.

El Consejo Mexicano de Negocios (CMN), encabezado por el empresario Antonio del Valle Perochena, amarró este nuevo encuentro con AMLO.

En la “encerrona” estuvieron: Carlos Slim Domit, presidente de Grupo Carso; Claudio X. González, presidente de Kimberly Clark y Emilio Azcárraga, presidente de Televisa.

También: Antonio Torrado, de Grupo Alsea; Blanca Treviño, de Softtek; Laura Díez Barroso, presidenta de Santander en México; Joaquín Vargas de Grupo MVS; Tomás Sada de Cydsa, Daniel Servitje de Grupo Bimbo, Juan Gallardo de Cultiba; Alejandro Ramírez de Cinépolis y Agustín Coppel, presidente de Grupo Coppel.

Este encuentro se da casi año y medio después de la última vez que se habían reunido López Obrador con el empresariado, que fue en diciembre del 2019, en las visperas de la firma del nuevo acuerdo comercial T-MEC. Trascendió que con este “reencuentro”, inicia en México una nueva relación entre el Ejecutivo federal y el empresariado, en gran parte forzado por los inversionistas internacionales.

La vicepresidenta de Estados Unidos habría “apretado tuercas” en Palacio Nacional para que el mandatario mexicano le diera la vuelta a la página e hiciera las pases con la IP.

Con el acercamiento se envía una renovada señal a los inversionistas externos que le apuestan de forma productiva y financiera al País.

Obviamente, se dice, que tal “apretón de tuercas” va a acompañado de importantes apoyos de diversos tipos provenientes del Gobierno de Joe Biden tendientes a sacar adelante problemas de corto plazo en México.

Consecuentemente, las nuevas expectativas apuntan a que el Presidente López Obrador le bajará varias rayitas a su discurso belicoso y que la incertidumbre y desconfianza en el País disminuirá paso a pasito. De ser así, la economía nacional empezaría a revivir, sin embargo, hasta no verlo no creerlo.

López Obrador es “un animal político” acostumbrado a ondear la bandera populista, por lo que está difícil que, de un momento a otro, tenga un cambio de 180 grados.

jvillegas@correorevista.com                          Twitter: @JvillegasJavier

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