Detienen empresarios proyectos

Success and achievement business concept
Efecto Multiplicador


En la recta final del sexenio de Enrique Peña Nieto el sector productivo nacional tomó la decisión de guardarse sus proyectos hasta no ver que “armas porta” Andrés Manuel López Obrador.
En octubre y noviembre el aún Presidente Electo y los legisladores de Morena “pusieron a temblar” a los mercados al cancelarse la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y al revelarse diversas iniciativas.
Tales señales le pegaron de frente al ánimo de los mercados.
El índice de la Bolsa Mexicana de Valores reporta una tendencia a la baja, el precio del dólar no deja de crecer y las tasas de interés de referencia están al alza.
El Riesgo País ha subido y los bonos soberanos se han encarecido.
Tanto el futuro jefe de la Oficina de la Presidencia y el próximo titular de la Secretaría de Hacienda han salido a dar la cara para calmar los ánimos del confundido sector empresarial mexicano.

Las explicaciones de Alfonso Romo y Carlos Urzúa han ido dirigidas también a los inversionistas extranjeros.
En principio a ambos funcionarios se les da el beneficio de la duda, sin embargo, no pasa mucho tiempo y los temores de los mercados vuelven a reaparecer ante renovados posicionamientos de los líderes del momento: López Obrador como Ricardo Monreal y Mario Delgado.
En las vísperas del cambio Presidencial del sábado1 de diciembre, se hizo el recuento económico del País que entrega el priista Peña Nieto.
Las cifras macro se ha desinflado por la pérdida de confianza en el Presidente; el desempleo crece, el PIB pierde velocidad, la deuda se mantiene alta y la pobreza no cede.
El Presidente entrante busca cambiar el régimen político imperante en el País para cambiarle en el mediano plazo la cara económica a la Nación a favor de los que menos tienen.
Si embargo, sus maniobras previas a ceñirse la banda Presidencial han sido abruptas y más dañinas que benéficas.
A días de concluir noviembre, el impacto económico de sus “ocurrencias” suman miles de millones de pesos.
La esperanza es que una vez sentado en la Silla Presidencial, empiece a enderezar el barco con decisiones sensatas y con “consultas ciudadanas menos arrebatadas”.
De entrada el Presidente de México para el periodo 2018-2024, tiene un soporte económico cercano a los 250 mil millones de dólares considerando las Reservas Internacionales y la línea de crédito que recién le acaba de autorizar el FMI a México.
Este monto, sin embargo, no debe manejarse como si fuera “el cochinito” porque de ser así, el País pierde gran parte de la credibilidad que ha ganado en el plano mundial.
Las Reservas Internacionales son clave para una política monetaria de grado competitivo y las líneas de crédito brindan el soporte correspondiente cuando son manejadas para fortalecer la capacidad económica de la nación.
Luego entonces, AMLO y su equipo económico tienen cierto margen de maniobra al no encontrar las arcas vacías. No empiezan de cero, pero si tienen todo el reto de seguirle sumando fuerza al Banco de México y a la economía nacional.
Por lo pronto, el empresariado se dice contrariado aunque algo ilusionados de que AMLO de buenas sorpresas desde el corto plazo.
jvillegas@correorevista.com       Twitter: @JvillegasJavier
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