Deuda pública al tope y negocios sin empuje

Por Javier Villegas Orpinela.-Las arcas del Estado y las municipales están en su peor momento al igual que la actividad comercial en las principales ciudades de la entidad.

En este contexto las autoridades electas se mueven y buscan fórmulas para llegar lo menos desprotegidos (monetariamente hablando) a las responsabilidades que ganaron en las urnas el pasado 6 de junio.

La deuda del Gobierno de Sonora anda por la zona de los 28 mil millones de pesos y esta es solo la bancaria. A proveedores, la administración de Claudia Pavlovich les debe algo así como 8 mil 300 millones de pesos.

Luego entonces, la deuda estatal total rondaría los 36 mil 300 millones de pesos.

Recientemente el Gobernador electo, Alfonso Durazo Montaño, deslizó que los pasivos a bancos por parte del Estado rondan los 24 mil millones de pesos y no dudó que la cuenta vencida con proveedores ande por los 4 mil millones.

Por tanto, las obligaciones financieras del Gobierno estatal sumarían unos 28 mil millones.

Promediando ambos montos, la deuda estatal “claudillista” sería de por lo menos 32 mil millones de pesos.

Esta es la película de terror sobre las finanzas públicas en el Estado, pero ¿cuál es la de los principales municipios sonorenses?

Es más o menos similar; Hermosillo y Cajeme andan arrastrando deudas por todos lados al igual que Nogales, Guaymas, Navojoa, San Luis Río Colorado y Agua Prieta, por mencionar solo siete ayuntamientos.

Los alcaldes electos, al igual que Durazo Montaño, saben que en las pasadas elecciones se “sacaron la rifa del tigre”, más sin embargo están dispuestos a enfrentar el reto con tal de estar al frente del Gobierno del Estado y de los municipios.

La silla del poder los atrae.

Además, los que ganaron posiciones públicas con la franquicia de Morena, tienen confianza de que por ser guindas no los dejarán solos en las finanzas y que en cualquier momento les llegará el espaldarazo de los de arriba.

Pero mientras son peras o son manzanas, en el Gobierno electo de Sonora trabajan día y noche para encontrale la cuadratura al círculo al embrollo financiero.

El doctor en economía por la Universidad de Boston, Guillermo Lagarda Cuevas, que en el equipo de transición duracista quedó encargado de la cartera hacendaria, hace malabares de la mano de su colega el también doctor en economía y catedrático Roberto Ramírez Rodríguez.

Por donde se le vea, la tarea es titánica porque Durazo Montaño quiere empezar su sexenio lo menos ahorcado posible.

Los mismos enjuagues técnico-financieros quieren replicarse en los municipios más poblados del Estado.

Más ahora que el entorno revela que la economía estatal y las municipales vuelan casi al ras del piso, lo que amenaza más a los ingresos públicos y a la generación de empleos.

Y mientras las finanzas públicas están pálidas, la actividad comercial en Sonora se retrae y, como por si fuera poco, el verano no anticipa buenas cosas para el último cuatrimestre del año, ya que en julio y agosto el consumo se apagará como nunca.

jvillegas@correorevista.com

Twitter: @JvillegasJavier

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