Disolución de Congreso en Perú

Por Sergio Alonso Méndez.-La Noticia:
Pedro Castillo anuncia la disolución del Congreso de Perú y la instauración de un “gobierno de excepción” … (bbc.com).

Comentario:
Sólo horas antes de que el congreso pusiera a votación una “moción de vacancia” contra el presidente peruano, Pedro Castillo, este prefirió disolver el congreso y decretar un “estado de excepción.” Sólo que el congreso no se quedó cruzado de brazos y adelantó la sesión programada donde se votaría la vacancia. Si antes del anuncio de Castillo no era seguro que 87 legisladores, 2/3 del congreso, aprobaran la moción, luego de su anuncio, 101 legisladores votaron a favor. Además, que un grupo de los propios ministros de Castillo presentaron su renuncia y la policía, las fuerzas armadas e incluso la vicepresidenta, respaldaron al congreso. Resultado: Castillo fue detenido y Dina Boluarte, como vicepresidenta, tomó posesión del cargo. ¿Por qué se dio el problema? ¿Qué se espera ahora?

La raíz del problema parece estar en que el sistema presidencial de Perú está diseñado para que la oposición pueda golpear al presidente. Cierto que se requieren dos terceras partes de los 130 legisladores para que proceda una moción de vacancia, pero casi cualquier motivo basta para presentar la iniciativa. En poco más de un año ya Pedro Castillo había superado dos mociones en que las acusaciones se basaron en corrupción e incapacidad moral para gobernar. La tercera fue la vencida en un lapso relativamente corto. No queda claro si Castillo estaba tratando de llegar a la embajada mexicana cuando fue detenido, pero ya está en la cárcel.

Desde 2016, en que fue electo Pedro Pablo Kuczynski, los peruanos han presenciado diversas mociones de vacancia. El mismo Kuczynski sobrevivió a una y prefirió renunciar antes de que se diera una segunda que consideró tenía perdida. Su sucesor, Martín Viscarra, también sobrevivió a una antes de disolver el congreso, nombrar a uno nuevo, aunque poco después cayó igualmente en una moción de vacancia en noviembre del 2020.

El sucesor, Manuel Merino, duró una semana en el cargo por la muerte de un par de manifestantes. Francisco Sagasti, el nuevo presidente, solo se mantuvo hasta entregar el cargo a Pedro Castillo, un profesor rural de corte socialista, electo a mediados del 2021, habiendo derrotado por poco a la derechista Keiko Fujimori.

El caso es que Perú parece acostumbrado a cambiar presidente a la menor causa. Castillo no pudo llegar ni a los dos años y su jugada de disolver el congreso se le revirtió.

¿Ahora qué? La vicepresidenta, Dina Boluarte, toma las riendas sin encargo de llamar a elecciones anticipadas. El cargo de Castillo estaba programado hasta el 2026. ¿La dejará el congreso gobernar sin someterla a nuevas mociones de vacancia? De momento, así parece. Pero no olvidemos que ella es socialista de origen y la mayoría del congreso sigue siendo de oposición. Vamos a ver si puede llegar hasta el 2026, pero no apuesten a ello.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas
salonsomendez@gmail.com

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