Divide y vencerás, el dilema…

Imagen ilustrativa.

Por Enrique Zavala.– Divide y vencerás, o “divide y conquistaras”, nos llegan a la mente de manera clara las tácticas que nos remontan al tiempo del emperador romano Julio César, que utilizaba la esencia de esta expresión para consumar su dominio sobre el gran imperio romano.

La frase atribuida a Nicolás Maquiavelo, en su libro El Príncipe, en el que dibuja toda una gama de sugerencias para lograrlo, para construir un imperio a costas no solo del pueblo, sino de quien se interponga, para mantener el control absoluto del poder sobre el Estado, este tratado de doctrina política, cuya reflexión es de referencia obligada de todo gobernante ético y responsable para no repetir la historia.

Un cáncer en el periodismo

Esta estrategia de “divide y vencerás” ha contaminado también a ciertos medios corruptos y corruptores vía comunicadores que no son periodistas; abusadores y beneficiarios del “chayote” que ha sido tan generosos con ellos como los corruptos representados, es una desgracia palpar lo anterior en redes, donde hay sofisticadas plataformas para a ello.

La confusión y “tendencias» que generan son a veces creíbles, que incluso gente de buena fe comete el error de creerlas, así como la equivocación de replicar estos “troles”, fake news y cuanta porquería mediática se les ocurra, para eso están creados, sus encuestas, por ejemplo, son por encargo a estos auténticos “sicarios de los medios”…

Un cáncer en la política

Según Maquiavelo, “los príncipes” deben gobernar según las circunstancias que les permitan conservar exitosamente a sus gobiernos en su poder. Y presenta una serie de características, tácticas y estrategias que son muy efectivas, que solo buscan el poder por el poder mismo. Un ejercicio del “arte de la guerra”. Digno de mejores causas.

El tener políticos con esas características en México y Sonora casi nos han destruido, en los resultados con algunas muy contadas excepciones, podemos decir que hemos sido “gobernados” por décadas, por gente sin escrúpulos, por sofistas, es decir “falsos políticos”… el error de Maquiavelo es asegurar que en Política “el arte de conquistar el poder” han de estar alejados de la ética, la moral y de toda norma. ¡El fin justifica los medios!… Mal.

Conclusión

El reto del ciudadano ante estos fenómenos es ser muy asertivo y maduro, para opinar e interpretar la información que recibimos de pseudopolíticos y pasquines, para no caer en y trampas mediáticas, generadas por “lobos con piel de abeja”, para no replicarlas en nuestro entorno, en medios, redes sociales u opinar sobre temas que llevan la consigna de desinformar. Eso es lo que buscan, y exactamente eso hay que evitar.

He testificado verdaderas discusiones y desencuentros de amigos, editores, colaboradores y editorialistas sobre estos tipos de temas, más aún en épocas electorales, donde somos “víctimas del gatopardismo mediático”, donde resurgen personajes del pasado que se erigen en propietarios de la verdad, ¡son verdaderos fraudes!, ante lo cual les digo, ¡quien no los conozca, que los compre!….. ¡Ni más, ni menos!.

“Con una hábil manipulación de la prensa, pueden hacer que la víctima parezca un criminal, y el criminal la víctima”

Malcolm X
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