Economía mixta se cantea hacia la izquierda

Por Javier Villegas Orpinela.-La administración de la Cuarta Transformación quiere darle más poder al sector público y ahí la lleva al anunciar la creación de empresas estatales y mantener en suspenso a la inversión privada.

Desde hace varias décadas México opera bajo el esquema de la economía mixta (entre el capitalismo y el socialismo).

Este formato es un sistema de organización que combina la actuación del sector empresarial (el privado) y el sector público (el Gobierno).

Este último actúa como regulador y corrector del primero.

En una economía mixta la mayoría de las decisiones económicas son resueltas mediante la interacción de vendedores y consumidores en el mercado.

“La mano invisible” acuñada por el padre de la ciencia económica, Adam Smith, se hace ley cuando interactuan la oferta (la producción de bienes y servicios) con la demanda (el consumo).

En este modelo de libre mercado, el Estado tiene un rol complementario ese por tanto, en este sistema mixto, la mayoría de las decisiones son tomadas por los agentes privados de la economía (los hogares y empresas), que deciden qué, cómo y dónde producir.

Pero al mismo tiempo, la actuación del Estado también está presente, cubriendo las fallas de mercado, como por ejemplo proveyendo a la población de bienes públicos o redistribuyendo la riqueza a través de impuestos y subvenciones para establecer una sociedad más equitativa.

El mejor Estado es aquel que opera como un arbitro y, de ser necesario, provee aquellos bienes y servicios de tipo estratégico o que no le interesan al sector privado por su baja rentabilidad.

En el mundo desarrollado, impera el modelo de la economía mixta.

Entre menos grande (o gordo) sea el sector público, la bonanza económica es más factible; en el caso contrario, cuando el Gobierno “se adueña” de la economía, dicha nación se atora: el crecimiento y desarrollo económico brillan por su ausencia.

No existe república donde impere al 100 por ciento el control del sector público ni tampoco donde el dominante sea el sector privado.

Tanto un extremo como el otro son dañinos para el sano desenvolvimiento socio-económico de cualquier país.

Estados Unidos, la economía más grande del mundo funciona bajo las reglas de la economía mixta.

China, la segunda potencia económica del planeta, evoluciona más bajo la planificación central donde el Gobierno es el que toma todas las decisiones, pero (desde hace medio siglo) con apertura hacia la inversión privada.

La economía mixta en la Unión Americana está más ladeada hacia la derecha en tanto que en el gigante asiático más canteada hacia la izquierda.

Empero, en ambas naciones la economía mixta “las manda cantar”.

Pues bien, en México con un Gobierno que adora los tiempos pasados de las grandes empresas públicas, el modelo económico sigue siendo mixto, pero con predilección a darle poco juego al sector privado.

Este estilo podría parecerse al de China, aunque los asiáticos si abrazan a los inversionistas de todo el mundo. De ahí su sorprendente crecimiento.

Con la economía mixta ladeada a la izquierda en México, la inversión privada se esconde y la pobreza se expande.

jvillegas@correorevista.com

Twitter: @JvillegasJavier

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