El estoicismo, una vida con menos estrés y más libertad

Por Guadalupe Ruiz Durazo.-La escuela estoica fue fundada por Zenón de Citio hacia el año 301 A.C., Epicteto y Marco Aurelio, uno esclavo durante muchos años y el otro, emperador romano, son dos de sus máximos exponentes, aunque su influencia alcanza a Montaigne, Spinoza o Kant.

Mantuvo su vigencia hasta la caída del imperio romano. Su debilitamiento coincide con el auge del cristianismo que incorpora varias ideas pertenecientes al estoicismo como la práctica de las virtudes: sabiduría, valor, justicia y templanza.

Los estoicos aceptan participar en política, Marco Aurelio, el emperador romano trabajó en el bien común, constantemente daba prioridad a las necesidades de la gente antes que a sus propios deseos o la búsqueda de gloria personal.

El ideal para los estoicos era lograr la imperturbabilidad y cierto grado de independencia ante el mundo externo.

La libertad consiste en no depender de lo exterior, el hombre no es responsable de su entorno, pero sí de como reacciona a ello, en ese sentido, debe ignorar la vanagloria, puesto que es exterior; lo mismo sucede con lo que otros opinen “Mira la piedra, insúltala ¿En qué le afecta?

De acuerdo con el Dr. Massimo Pigliucci, los estoicos concluyeron que una buena vida humana es aquella en la que aplicamos la razón para mejorar la sociedad; si mejoramos como personas estaremos mejorando la sociedad, y si trabajamos para mejorar la sociedad, automáticamente nos mejoramos a nosotros mismos.

Los seres humanos somos seres sociales, la vida en comunidad es lo natural y racional, podemos vivir por nuestra cuenta, pero somos gregarios por naturaleza y solo prosperamos viviendo en sociedad, además, somos la especie sobre la tierra con mayor capacidad para razonar, así que, de acuerdo con los estoicos, una vida humana que vale la pena es aquella que en la que aplicamos la razón para mejorar la vida en comunidad.

Los estoicos prefieren hablar de sabios e ignorantes antes que de buenos o malvados; el conocimiento lleva a elegir el bien, a dominar las pasiones: el placer; la tristeza; la ira, la peor de todas, porque imposibilita la serenidad. Francesc Arroyo, escritor, El País, 2020.

Pasa lo que tiene que pasar, el hombre es libre de aceptarlo o rechazarlo, solo se puede controlar la forma en que se reacciona ante lo que sucede en el exterior. La filosofía estoica “ayuda a centrarse en lo que esta bajo el control de la persona, contribuye a reducir e estrés y sentir que tu vida tiene algún sentido”. Massimo Pugliucci.

Entre las enseñanzas del estoicismo están las siguientes (Filosofía&Co, 2019):

Destino predeterminado. No tiene caso sentir preocupación, angustia o frustración, lo que sucede no puede ser de otro modo.

Tranquilidad de espíritu. Al no estar en su mano controlar los sucesos externos, puede relajarse y aceptar lo que la vida le ofrece y que no está en su mano cambiar.

Vivir en el presente. El presente en el único tiempo en el que se tiene algún control, evitar vivir en el pasado que no puede ser modificado y en el futuro que puede estar lleno de temores que podrían ser infundados.

Imperturbabilidad. No celebrar nuestros logros ni llorar nuestras pérdidas, ambos son parte de la vida.

Libertad. Comprender que no siempre se puede ejercer la libertad en el terreno exterior, que hay una vida interior, que el albedrío depende de cada persona “¿Dónde buscaré el bien y e mal?”. En lo interior, en lo mío.

Significa buscar el bien común, la justicia, el ejercicio de la libertad, mediante la razón, la serenidad, la libertad interior, viviendo con menos estrés y tratando de eliminar, en la medida de lo posible, las emociones destructivas ¿Le parece atractivo?

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