Hay empleo, pero mal pagado

Por Javier Villegas Orpinela.-Desde el 2019 los empleos que se cotizan entre los 3 y los 5 salarios mínimos van de bajada, mientras “los más raquíticos” muestran una vigorosa trayectoria alcista lo cual es un decepcionante indicador de la apretada realidad económica que vivimos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, los empleos que pagan entre 1 y hasta 3 salarios mínimos gozan de “cabal salud” ya que muestran crecimientos sólidos y sostenidos desde el 2013.

En contraste, los que van de 3 hasta 5 y más, están en franco retroceso.

Tales comportamientos se presentan de igual forma a nivel nacional como estatal.

Además, es claro que la mano de obra femenina tiene más presencia en los bajos niveles salariales que en los altos donde los hombres “son los ganones”.

Por ejemplo en el apartado de “hasta 1 salario mínimo”, la ocupación de las mujeres es la más demandada, aunque debe apuntarse que a partir del tercer trimestre del año pasado el sector varonil rompió la tedencia ganándole la supremacía a las mujeres después de casi 8 años de “dominio rosa”.

Este apartado reporta un sobresaliente crecimiento aproximado a un 225 por ciento de enero del 2013 a septiembre del 2021.

En el renglón que agrupa a los que perciben entre 1 y 2 salarios, hay un variación positiva cercana al 300 por ciento en casi 8 años y se revela que tanto hombres como mujeres son muy demandados en el mercado de trabajo.

Respecto al apartado que reporta a quienes ganan entre 2 y 3 salarios mínimos, el comportamiento en los años recientes denota un relativo estancamiento, ya que el crecimiento ha estado apenas por arriba del 20 por ciento en el periodo en cuestión.

En otras palabras, este segmento ha “engordado” menos de 10 veces comparado con los dos apartados previos que son más baratos.

La cruda realidad de las contrataciones la exhiben por los segmentos que superan los 3 salarios mínimos.

Aquí se tiene que entre los 3 y los 5 salarios, la contratación se ha caído casi 30 por ciento en cerca de 8 años mientras que en el siguiente apartado, de los 5 salarios y más, el tropezón ha sido aproximado al 60 por ciento.

¿Por qué sucede esto?

En general puede decirse que las menores tasas de crecimiento económico de los últimos años más la creciente demanda de trabajo, están jugando en contra de las mejoras salariales en México y en Sonora.

Otra motivo de más corto plazo lo da la actual situación de choque que se vive entre el sector empresarial y el gubernamental federal que ha desembocado en menores proyectos de expansión y de inversión.

Esta coyuntura la explica más fehacientemente el apartado donde las percepciones se enfocan entre los 3 y 5 salarios mínimos.

Aquí se ve que las percepciones de los hombres han retrocedido 40 por ciento desde el tercer trimestre del 2019 hasta similar trimestre del año pasado, en tanto los salarios de las mujeres han retrocedido más del 45 por ciento.

Este desalentador panorama le pega más a los universitarios.

jvillegas@correorevista.com

Twitter: @JvillegasJavier

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