La transformación de las cárceles, urge

Por.- Enrique Zavala Urquides.- Se les llaman Ceresos, Centros de Reinserción Social, lo cual es una mentira, es una simulación más, es como “tratar de tapar el sol con un dedo”, la realidad es muy distinta, muy triste, por ejemplo, aquí en las cárceles de Sonora, con honrosas y muy pocas excepciones, los llamados Ceresos son solo centros de revictimizacion para las internas e internos.

En Sonora las instalaciones y equipo que hay en estos lugares “están para llorar”, las celdas son lugares malolientes, insalubres y de alto riesgo para la salud de la población penitenciaria, ¡una verdadera vergüenza!, ya no hablemos de los programas que se les brindan a los internos porque no hay ni trabajo, solo el 4 porciento de los internos tiene o se le brinda la opción de trabajar, violando la Constitución de la República y la Ley de ejecución penal.

Rescatar a las cárceles

El séptimo eje de seguridad publica estableció rescatar las cárceles, porque reitero, no son ceresos, rescatarlos de los “autogobiernos”, promovidas por los criminales “que debieran estar presos”, pero que en realidad corrompiendo a las autoridades y en complicidad con algunos de ellos mandan en las cárceles de Sonora.

Esto no es nuevo, tiene anos que la CNDH en su Diagnostico Nacional de Seguridad Penitencia da cuenta de ello, de múltiples actividades delincuenciales, como extorsión, etcétera, en especial de los cogobiernos y autogobiernos, solapados y tolerados “por los de arriba”, generándoles “pingues y rapaces ganancias”, son en verdad unos parásitos del sistema penitenciario de Sonora. ¡Y…. no pasa nada, además ya se van y bien cargados!

Dignificar las cárceles

La única razón del sistema penitenciario es que los internos no reincidan, por ello hay que desarrollar en implementar un Modelo Integral de Reinsercion Social, para ayudar a todos aquellos que quieran cambiar, vía un Catálogo Efectivo de Servicios, que además así lo marca la Ley Nacional de Ejecución Penal para cumplir con el nuevo sistema de justicia penal que es una realidad solo en el papel.

Hay que replantear las cárceles para convertirlas en Ceresos, mejorar la infraestructura, instalar tecnologías, formar al personal, mejorar el banco de armas no letales, por ejemplo, desarrollar la Industria Penitenciaria, que no sea “coto de caza” de algunos mercenarios, para explotan y revictimizan aún más a los internos.

Conclusión

El actual Gobierno de Sonora dejara un sistema penitenciario que es una autentica ¡bomba de tiempo!, nunca les intereso la reinserción social, allí esta el Cereso III Hermosillo abandonado, lo que seria un ejemplo a nivel nacional esta “arrumbado en un rincón”, como la cruel canción de la muñeca fea, pero sin duda es un ¡tétrico y criminal acto de irresponsabilidad de las autoridades!… ¡No hay que dejarlos que se vayan con hebra!, hay que fincarles responsabilidades.

Las 13 cárceles de Sonora serán un reto para la próxima administración estatal, deberán hacer una verdadera limpia, digo si de verdad se quiere resolver el problema y terminar con tanta injusticias y abusos, pero, sobre todo, acabar con la rapaz corrupcion, con los “repartos de los lunes”, con el tráfico de drogas, con las complicidades, con la venta de privilegios y la indolente revictimización de internos … ¡Ni más ni menos!.

“La peor forma de corrupción es la del servidor público, que solo sirve robar y dejar robar, del que no sirve para servir” (EZU).

Ezavalaurquides@gmail.com                                                                          @Enrique62633871                                     (Tel. 6623-53.38.41)

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