Las patentes como fuente de ingresos propios (1)

Por Ramón Pacheco Aguilar.-Proteger la propiedad intelectual es una necesidad, una obligación, una responsabilidad del creador, inventor o artista, independientemente del área del conocimiento o del arte. La primera pregunta que emerge de este asunto es, ¿para qué proteger el conocimiento, la técnica o la expresión? Bueno, eso dependerá precisamente del que los genera y de lo que se quiera hacer con “eso nuevo”, desde un mero sentimiento de satisfacción personal o reconocimiento social, hasta un deseo de negocio y lucro. Hasta aquí, todo válido, solo habrá que cuidar que los deseos de lucro nunca se excedan y afecten a terceros.
Las figuras de protección de la propiedad intelectual son básicamente tres, a saber: La patente, el secreto industrial y el modelo de utilidad. Cada una de ellas con su proceso de obtención y las características de su manejo y administración, y por supuesto, su vigencia. Describir cada una de ellas será tema de próximas colaboraciones.
En el ámbito académico/científico, al menos aquí en Sonora, “patentar”, cumplidas las premisas involucradas para ello, es lo más común. Si el creador/inventor no es independiente, sino que está adscrito a alguna institución como universidad, centro de investigación o laboratorio público o privado, el conocimiento o invento patentado pertenece, en primera instancia, a esa institución, con la cual tendrá que negociar los beneficios resultantes del usufructo de la patente en cuestión.
Aunque hay mucho más que decir sobre las figuras de protección, los procesos de obtención y los tiempos de vigencia, quiero centrar mi atención en las patentes generadas en Sonora por las universidades y centros de investigación, en especial por la Universidad de Sonora (UNISON) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD), pues son instituciones generadoras de ellas; sin embargo, no necesariamente la únicas. Me disculpo por mi involuntaria omisión.
Bueno, me aproximo al meollo del tema. ¿Cuántas patentes generadas y en vigencia tiene la UNISON? ¿Cuántas el CIAD? El número sin duda es un dato importante mas no, el de mayor importancia. El financiamiento que ambas instituciones reciben de las fuentes de gobierno, estatal y/o federal, probado esta que les es insuficiente por lo que tienen que desarrollar esquemas y estrategias para obtener recursos propios que alivien sus carencias económicas derivadas de presupuestos ajustados por no decir, plenamente insuficientes. Es a través de los servicios, internos y externos, y la vinculación con los sectores productivos que estas instituciones palian sus deficiencias monetarias. Ambas instituciones son muy activas en ambas modalidades, y que bueno que así sea, pero aún con ello, probado esta que los recursos así obtenidos siguen siendo insuficientes. Procede entonces preguntarse, ya que el proceso de generar una patente es largo y costoso, ¿cuánto dinero les genera sus patentes? Ahí está el problema, la pregunta y la respuesta. Las patentes no deben alimentar solo la pared de las vanidades (un merecido reconocimiento por supuesto), sino ser generadoras de la riqueza que las instituciones necesitan y que él/la creador/inventor tal vez desee en cifras que excedan incluso los siete dígitos en M.N. o USD. Por hoy, se me acabo el especio y aún no empiezo. Nos leemos en la continuación la próxima semana.

Compartir