México incierto = poca inversión

Por Javier Villegas Orpinela.-Para la calificadora Fitch Ratings el crecimiento de la economía mexicana sigue obstaculizado por la lenta captación de inversión, en parte relacionada por el ruido político continuo y la incertidumbre regulatoria en el sector energético, así como las disputas en la materia con Estados Unidos y Canadá bajo el T-MEC.
Empero, la agencia estadounidense ratifica en “BBB-“ la calificación crediticia de México, con perspectiva “estable”, citando un marco de política macroeconómica prudente, así como finanzas estables y robustas, y un rango de deuda/PIB que prevé permanezca estable.
Sobre las dudas inversoras en el País, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) tiene sus opiniones e insta a la titular de Economía, Raquel Buenrostro, a trabajar en conjunto para hacer a México más atractivo en inversión y aprovechar el interés de las empresas de Asia que buscan reubicar sus cadenas productivas.
El organismo cúpula del sector empresarial también aborda la importancia del trabajo coordinado entre el sector privado y público para generar entornos competitivos y desarrollo económico en todas las industrias, a través del nearshoring, y la correcta implementación del T-MEC, además de los diferentes tratados que tiene México con otros países.
Respecto a las tasas de interés, Fitcth anticipa que el Banco de México continuará con el endurecimiento de su política monetaria para evitar un mayor desanclaje en las expectativas de inflación, por lo que estima que la tasa del organismo central finalice el año en un 10.75 por ciento.
Entre otras cosas, Fitch dijo que la elevada inflación, en máximos de más de dos décadas, puede aumentar su persistencia fuera del rango meta del 3 por ciento, afectándose así las expectativas.
La calificadora espera que el Gobierno mexicano mantenga su compromiso de apoyar financieramente a la estatal Pemex, la petrolera más endeudada del mundo, como parte de su prioridad para fortalecer el papel de las empresas estatales en el sector energético. Sin embargo, prevé que el Gobierno de AMLO no garantice la deuda de Pemex.
En este difuso entorno, Fitch prevé un crecimiento real del PIB mexicano del 2.5 por ciento este año y del 1.4 por ciento en el 2023.
En Sonora se dice que la velocidad del PIB depende en gran medida de la dinámica económica nacional, aunque cada vez gana más participación el motor del comercio exterior.
Así que en la medida que las exportaciones tanto del sector primario como el secundario mantengan su tendencia alcista, la evolución positiva de la economía estatal estará garantizada aunque “el barco nacional” siga frenado.
En consecuencia, las buenas expectativas en Sonora podrán convertirse en extraordinarias, si el presupuesto estatal 2023, que es histórico, se manifiesta en un mayor potencial productivo estatal.
El Gobernador Alfonso Durazo y sus proyectos insignia, más una bolsa presupuestal para el año entrante superior a los 76 mil millones de pesos “tiene la mesa servida” para empezar a reactivar en el corto plazo la actividad productiva sonorense.
De resultar Durazo un efectivo promotor de la actividad productiva, poco importará el desenvolvimiento del resto del País.
Y podrá decirse que mientras México sigue batallando para crecer, Sonora “se cuece aparte” porque el Gobernador es más práctico que dogmático.

jvillegas@correorevista.com
Twitter: @JvillegasJavier

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