México sin estrategia para el nearshoring

Por Javier Villegas Orpinela.-Mucho ruido y pocas nueces en México en el tema de la relocalización de empresas de talla mundial, que está provocando la crisis logística en tiempos postpandémicos.
Ciertamente nuestro País vive una ocasión histórica para impulsar su producción y exportaciones, sin embargo, la capacidad que se tiene para aprovecharla está en duda.
Reporte de JP Morgan revela que México podría elevar el valor de sus exportaciones de bienes manufactureros a Estados Unidos en los próximos cinco años en 130 mil millones de dólares, pero si atiende temas esenciales para inversionistas se elevaría hasta 170 mil millones de dólares.
Esto ocurriría si se aprovecha el ya famoso nearshoring que significa la reubicación de una parte de la planta productiva de las empresas hacía países (como el nuestro) que están cerca de los principales mercados de consumo como Estados Unidos, y a la par atiende la falta de infraestructura, inseguridad, políticas públicas y confianza de los inversionistas.
En otro escenario, menos benigno, se plantea que el valor de las exportaciones hacia EU podría ser inferior; de 80 mil millones de dólares.
En un informe sobre cadenas de suministro y el potencial mexicano, Morgan Stanley asegura que el sector manufacturero de EU tiene que desprenderse de China, y eso puede (y debe) aprovecharlo México.
Pero la falta de infraestructura, sobre todo en el sector energético, es un obstáculo para lograrlo.
Según la reconocida firma financiera, México no está preparado para esta próxima ola, ya que no ha invertido lo suficiente en el sector eléctrico, y las empresas estadounidenses que no tienen presencia en México se resisten.
Se afirma que la actual disputa entre México, Estados Unidos y Canadá, bajo el T-MEC, es testimonio de algunas preocupaciones expresadas -según una encuesta que hizo JP Morgan- por los inversionistas internacionales en el País.
¿Qué es lo que les preocupa a los inversionistas foráneos?
En primer lugar la corrupción, que según los de la 4T ya no existe, luego la calidad educativa, obviamente también la inseguridad que no cede y, como ya se ha mencionado, la falta de infraestructura.
No pocos emprearios señalan que una más convincente dirección política (especialmente a medida que México se acerca a las elecciones presidenciales de 2024), más la seguridad de las inversiones mediante la fortaleza del Estado de Derecho y un camino hacia la confiabilidad de la infraestructura, son necesarios para que México pueda aprovechar su potencial en términos de inversiones de nearshoring.
Para el departamento de análisis económico del Bank of America (BofA), la ubicación geográfica de México, el T-MEC, su estabilidad macroeconómica y política, así como los salarios relativamente bajos, entre otros factores, atraerán la reubicación de recursos provenientes de Asia, ya que nuestro País es un candidato natural para ello tras la fragmentación de las cadenas de suministro globales y los choques comerciales entre China y EU.
Empero, los economistas de BofA consideran que las políticas energéticas nacionalistas, la incertidumbre política y la inseguridad son factores disuasivos.
México lleva casi cuatro años navegando sobre terreno movedizo por el divisionismo que todos los días alimenta el Gobierno de López Obrador.
Para crear confianza, urge desconectar las mañaneras.

jvillegas@correorevista.com
Twitter: @JvillegasJavier

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