Ni creciendo 7% salimos del hoyo

Por Javier Villegas Orpinela.– La tercera ola del Covid-19 está poniendo los pelos de punta a medio mundo y las expectativas económicas vuelven a deprimirse, sobre todo en México.

Los mejores pronósticos sobre el PIB nacional rondan por arribita del 6 por ciento para este 2021, pero ni creciendo un punto porentual más, o sea aproximadamente a un 7 por ciento, podremos salir del hoyo generado por una política económica incierta y una emergencia sanitaria que se ha enfrentado de forma errática.

Recientemente el otrora Banco de Comercio del Yaqui y Mayo, luego Bancomer y ahora BBVA, revisó al alza sus pronósticos de crecimiento para el País en el 2021 y 2022, pero aclara que ni con las nuevas previsiones se recuperarán los niveles que se tenían previos a la pandemia.

El cálculo de expansión de la economía mexicana para este año pasó de 4.7 por ciento a 6.3 por ciento, mientras que para 2022 la previsión sube marginalmente a 3 por ciento, desde el 2.8 por ciento previo.

Los nuevos pronósticos se deben a una mejoría relativa en la perspectiva de la inversión y al mayor dinamismo del consumo interno.

Sin embargo, para BBVA la recuperación esperada podría no alcanzarse si se desacelera el ritmo de vacunación y no se resuelven los problemas en las cadenas de suministros para la producción manufacturera.

El País podría crecer más del 6.3 por ciento previsto, siempre y cuando se aplique la mejor política económica que es la de tener la mejor política sanitaria posible.

Otro factor positivo para la economía mexicana es que Estados Unidos crezca más de lo previsto, y que logre además un programa de infraestructura mayor de lo que se ha dado a conocer.

Pero sea lo que sea, el genarar certidumbre a la inversión productiva es otro gran ingrediente para empujar la economía nacional.

Para ello deben tomarse medidas que fomenten la confianza entre el empresariado para alcanzar los niveles del PIB que se tenían hasta el 2018.

Según economistas, hoy por hoy México está en una coyuntura positiva para poder atraer inversión, porque se presenta una situación donde muchos capitales en el este de Asia, China, Taiwan y Vietnam se están reduciendo.

Luego entonces, es la oportunidad para que el País capture en buena medida ese cambio estructural en las inversiones que saltarán de Asia a América.

Para que esto sea factible, es clave que el Presidente López Obrador dé ahora sí mayor certidumbre a los inversionistas sobre el respeto a contratos y a las reglas.

En Sonora, el nuevo Gobierno que encabezará Alfonso Durazo Montaño, podría subirse a la ola inversora asiática para poder concretar la reactivación económica prometida.

Pero para que ello pueda ser posible, Durazo Motaño habrá de operar de forma diferente a como se recomienda todos los días desde Palacio Nacional.

La apertura a la inversión privada deberá ser cierta en Sonora y la doctrina de la Cuarta Transformación habrá de “descafeinarla” Durazo Montaño en la entidad, de lo contrario se correrá aquí la misma suerte que en la economía nacional.

jvillegas@correorevista.com

Twitter: @JvillegasJavier

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