Opositor ruso seguirá en la Cárcel

Por Sergio Alonso Méndez.- La Noticia:
La justicia acusa al activista de fraude a gran escala por enriquecerse con donaciones a su Plataforma contra la Corrupción… (elpais.com).

Comentario:
Un tribunal ruso ha condenado a nueve años de cárcel al opositor Alexéi Navalni, de por sí preso con cargos por demás risibles. Es claro que Vladimir Putin lo quiere en la cárcel, si no es que en el panteón y el caso es un ejemplo claro de la autocracia que se vive en Rusia. Repasemos el proceso de Navalni y pensemos lo que nos dice del futuro de la invasión rusa a Ucrania.

Alexéi Navalni llegó a la cárcel, en primer lugar, por desacato a la autoridad. Resulta que debía presentarse a un juzgado a declarar y no lo hizo. Podría ser una definición de desacato, excepto que faltó a la cita porque estaba en un hospital de Alemania. Fue envenenado antes de un vuelo a Moscú con un agente que, luego se supo, sólo se produce en laboratorios especiales de Rusia. La prensa mundial estuvo con la mira puesta en Navalni y el intento de envenenamiento. El juez que lo esperaba en Moscú, ¿pretendía que abandonara el hospital de Berlín para asistir al juicio?

Cuando pudo asistir a su procedimiento, Navalni exclamó “¡Dios mío!” ante las acusaciones y la juez calificó la expresión como ofensa. A la pregunta de qué había ofensivo en la evocación del supremo, la jueza mencionó que no eran las palabras sino el tono. Era claro que lo querían en la cárcel. Los jueces rusos no parecen disimular. Hasta los jueces mexicanos sintieron un poco de envidia.

Sin posibilidad de tenerlo mucho en prisión por esos delitos, le fabricaron un caso de fraude. Navalni era el fundador de un fondo para combatir la corrupción y unos testigos declararon que usó millones de rublos para beneficio personal. Y eso que está en la cárcel. En la prensa internacional surgió el testimonio de una persona que iba a ser testigo contra Navalni expresando que le habían dado indicaciones de qué y cómo declarar en el juicio. Esta persona decidió no mentir y abandonar Rusia. Por supuesto hay mucha gente que miente, pero todo apunta a que Putin no desea opositores al régimen en la calle en estos días en que está enfrascado con la invasión a Ucrania.

¿Qué busca Putin? Con ánimo de creerle, la invasión (“operación militar especial” para seguir en el ánimo de creerle) se inició para “desnazificar” Ucrania. Él es quien acusa al presidente ucraniano de genocidio. No parecen haber pruebas de grupos nazis, o desarrollo de armas biológicas en Ucrania. Y suponiendo que las hubiera, simplemente no se justifican los bombardeos en áreas civiles o el sitio de ciudades o el condicionamiento de dejar escapar a los civiles a cambio de una rendición. Es Putin el general a cargo de las decisiones y por lo tanto el responsable de las ya, miles de víctimas de su operación.

Si es igual de despiadado, como al inventar falsedades para mantener al opositor en la cárcel, va a ser difícil que desista de su movimiento bélico sin lograr una victoria contundente. Como los ucranianos tomaron la decisión de defenderse, la guerra va a ser cruenta. En los hombros de Putin.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas
salonsomendez@gmail.com

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