Pena de muerte en Irán

Por Sergio Alonso Méndez.-La Noticia:
Irán informó que ahorcó públicamente a un joven de 23 años, en lo que es la segunda ejecución en menos de una semana vinculada a las recientes protestas antigubernamentales… (bbc.com).

Comentario:
Las autoridades de Irán parecen desesperadas. Sacrificar a un joven de 23 años cae en lo criminal y, cabe decir, no es el primero. Además, que las formas fueron indignantes: juicio sumario, no informar a familiares y ejecución sorpresiva por ahorcamiento en horas de la madrugada. ¿Pretenden acabar con las protestas o atizarlas proporcionando mártires?

Desde que la policía moral de Irán detuvo, castigó y mató a la joven Mahsa Amini, de 23 años también, por supuestamente no cubrir adecuadamente su cabeza, no han cesado las protestas, que al principio fueron de mujeres cansadas de la represión, pero que se han extendido a gran parte de la población, masculina o femenina. Al punto, casi ridículo, que Irán fue el único sitio donde la gente celebró que su selección en la Copa Mundial de Futbol fuera eliminada. La ciudadanía no deseaba que cualquier logro del equipo fuese adoptado por el gobierno.

Organizaciones de derechos humanos han declarado que los juicios en que han sido sentenciados los jóvenes han sido injustos, sin abogado defensor, con confesiones obtenidas bajo tortura y con un cargo que se presta a interpretaciones: “enemistad contra Dios.” La autoridad en Irán se considera representante de Dios en la Tierra y utiliza el cargo como arma política.

El cargo es tan arbitrario que potencialmente se puede usar contra cualquier manifestante. Mahmood Amiry-Moghaddam, director de la organización Derechos Humanos Irán, con base en Noruega, declaró respecto a la ejecución de Rahnavard: “Este crimen debe ser enfrentado con las más serias consecuencias para la República Islámica», agregando que existe un “riesgo serio de ejecuciones en masa de manifestantes”.

A pesar de ser pacíficas las manifestaciones, los líderes de Irán dicen que las protestas son “motines” impulsados por enemigos extranjeros del país, siendo el enemigo típico los Estados Unidos. Considerando que las manifestaciones se han extendido a más de 160 ciudades, el riesgo de ser detenido es grande. Y queda en el criterio de los jueces dictaminar la famosa “enemistad contra Dios.”

Hasta el momento se considera que el número de manifestantes muertos en manos de las fuerzas de seguridad es de 488. Lo terrible es que hay 18,259 detenidos esperando juicio. ¿Qué les espera?

Las protestas reflejan el hartazgo de la población iraní. Un par de mártires más y les espera una revolución a las autoridades. No tardará mucho.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas
salonsomendez@gmail.com

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