Perdón, olvido, venganza, justicia…

Por Guadalupe Ruiz Durazo.-¿Qué es el perdón? Perdón significa diferentes cosas para diferentes personas, sin embargo, generalmente incluye la decisión de dejar ir el resentimiento y los pensamientos de venganza (Mayo Clinic).

Los psicólogos generalmente definen perdón como una decisión consciente, deliberada, de dejar ir sentimientos de resentimiento o venganza respecto de una persona o grupo, con independencia de que ellos merezcan perdón (Berkeley).

Es importante entender lo que es y lo que no es perdón.  Expertos que estudian o enseñan sobre el tema dejan claro que cuando se perdona, no se pasa por alto o se niega la seriedad de la ofensa recibida. Perdonar no significa olvidar, no significa condonar o excusar las ofensas. Aunque puede ayudar a reparar relaciones, no obliga a mantener relación con el agresor o liberarlo de su responsabilidad legal (Berkeley).

El perdón trae a quien lo práctica paz interior y libera del enojo corrosivo. Mientras algunos debaten respecto de si el perdón verdadero debe acompañarse de sentimientos positivos para con el agresor, los expertos están de acuerdo en que, al menos, incluye liberarse de profundos sentimientos negativos. Se trata de reconocer el dolor sin dejar que te defina. (Berkeley)

Las relaciones humanas duraderas, como amistades o matrimonios, están llenas de “perdones” sobre cosas pequeñas, solo así pueden consolidarse y mantenerse ante la imperfección de los seres humanos.

Pero si hablamos de cosas relevantes, el perdón ¿Interrumpe la justica?

Absolutamente todos los grupos humanos tienen una normativa o dejarían de funcionar como grupo. Existen leyes y debe existir justicia.

El concepto de justicia, siendo muy antiguo no deja de ser actual.

Para Platón, justicia es “dar a cada uno lo que le corresponde”. Aristóteles, su discípulo, definió justicia como la voluntad de “dar a cada uno lo suyo”.

Muchos ordenamientos jurídicos se han inspirado en la Ley del Talión, especialmente en la Edad Antigua y en la Edad Media. Actualmente existen en países musulmanes.

La Ley del Talión se refiere al principio jurídico de justicia retributiva en el que la norma imponía un castigo que se identificaba con el crimen cometido, constituyendo el intento por reestablecer proporcionalidad entre el daño recibido y el daño producido por el castigo, poniendo límite a la venganza.

La venganza es un acto alimentado por un sentido de justicia que aspira a responder con un castigo la ofensa o daño causado por el agresor.

En el antiguo y famoso Código de Hammurabi (1760 A.C.) el principio de reciprocidad exacta se utiliza con gran claridad.

En la modernidad vivimos en sociedades con leyes y estructuras que deben garantizar la justicia, siendo el perdón algo individual y personal. De los delitos debe encargarse la legislación y los tribunales.

Sin embargo, quizá nos vendría bien no olvidar. Por ejemplo, el holocausto, durante la Segunda Guerra Mundial, no debe olvidarse y por ello los alemanes construyeron el Museo del Holocausto, para recordar lo que no debe volver a ocurrir.

En cosas más pequeñas, pero graves, como en la violencia doméstica, quizá el perdonar y olvidar reiteradamente podría terminar en tragedia.

Como sociedad, donde a veces se apuesta al olvido, es precisamente no olvidando como podríamos evitar caer una y otra vez en los mismos errores sin avanzar a una mejor sociedad, una en la que prevalezca la justicia ¿Qué opina usted? ¿Olvidar o recordar lo que no debe volver a suceder?

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