Pide la IP auditar al Ejercito

Por Por Javier Villegas Orpinela.-Los constructores del sector privado, que se han quedado prácticamente sin participar en las grandes obras de infraestructura del País durante el actual sexenio, ya pusieron el “grito en el cielo”.
Específicamente la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), acaba de solicitarle al Gobierno federal verificar y auditar las obras construidas por el Ejército, ya que éstas se realizan con dinero de los mexicanos.
“La diferencia es que las disposiciones militares se toman como si fueran de seguridad nacional y eso tiene un problema en los costos. Nos dicen que las obras salieron en costo, pero los números están reservados y no se pueden verificar”, dijo Francisco Javier Solares, recién reelecto como presidente nacional de la CMIC para el periodo 2022-2023
En cambio, las obras civiles que realizan los constructores afiliados a CMIC son verificadas y auditadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), órgano encargado de comprobar que los recursos están teniendo buen uso.
“Ya le planteamos al presidente de la Comisión de Infraestructura que se deben auditar las obras del Gobierno, porque se hacen con recursos de los mexicanos. Esto sería estar en las mismas condiciones en la ejecución de proyectos”, especificó Solares.
Pero no obstante “la sequía” para la IP en el sector público, para este 2022 se espera que el sector de la construcción tenga un crecimiento aproximado del 6 por ciento, pese al alza en el costo de las materias primas y al impacto de la inflación.
Solares lamenta que el presupuesto federal para infraestructura, que subió 21 por ciento para este año, se canalice principalmente a las obras insignia de la presente Administración.
Y por lo mismo enfatiza, “necesitamos hacer otros proyectos de infraestructura, que no sean del tamaño que ahora son la prioridad en nuestro País. Lo anterior para tener una derrama más equitativa en todas las áreas de la construcción”.
El presidente de la CMIC estima que será hasta 2024 cuando la construcción alcance los niveles que tenía previo a la emergencia sanitaria por el Covid-19.
Sobre las alzas en el costo de los insumos para la construcción y el conflicto Ucrania y Rusia, el líder nacional de los constructores estima que habrá mayor presión inflacionaria.
Solares recordó que la inflación en una obra promedio en 2021 se pronosticó en 17 por ciento, cuando el Índice Nacional de Precios al Consumidor rondó por arriba del 7 por ciento.
En estos días el conflicto bélico genera escasez de acero y una mayor demanda de insumos que hace que suban costos.
En Sonora los constructores siguen a la espera de poder participar en las mega-obras que anuncia frecuentemente el Gobernador Alfonso Durazo.
La modernización del Puerto de Guaymas, la modernización de las aduanas y sobre todo la carretera Chihuahua-Guaymas, habrán de reactivar de forma sólida a las empresas de CMIC Sonora, siempre y cuando la autoridad federal y la estatal “se apiaden” de los constructores locales cuyos estándares competitivos son altos.
Sin embargo, “a como se las gastan” los de Morena, la ingeniería militar podría seguir “ganándole todas” a la ingeniería civil.

jvillegas@correorevista.com
Twitter: @JvillegasJavier

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