Rusia corta el gas a Polonia y Bulgaria

Por Sergio Alonso Méndez.- La Noticia:
El gigante ruso Gazprom mantiene el suministro al resto de la UE a través de su red de gasoductos, incluidos los que discurren por territorio ucranio y polaco… (elpais.com).

Comentario:
Rusia hizo válida su amenaza de cortar el gas a algunas naciones “no amigables” que se rehusaron a pagar en rublos. De hecho, pudo haberlo cortado a más países, pero sin duda sólo quiso poner el ejemplo, además de no perder los euros por la exportación del producto. ¿Qué busca Rusia? ¿Puede Europa seguir apoyando a Ucrania, al menos enviándole armas, ya que tropas no?

Luego de las sanciones aplicadas a Rusia buscando pegarle en su economía, Vladimir Putin condicionó la venta de gas a los países europeos al hecho de que se pagara en rublos, buscando con ello fortalecer la moneda rusa. Esto podría hacerse si las empresas importadoras de gas abrían una cuenta en un banco ruso que les cambiara los euros por rublos. Europa se negó y retó a que Rusia cumpliera su promesa. Aproximadamente el 40% del gas empleado en Europa es de origen ruso.

Alemania y Noruega van a apoyar a Polonia y Bulgaria con suministro de gas. No que existan muchas reservas, pero la idea es mantener el frente antirruso y buscar fuentes alternativas. Si Rusia se mantiene cerrando las llaves, la situación puede tornarse delicada.

Y es que no se trata sólo de la calefacción. El invierno ya pasó y los hogares europeos requieren menos gas, pero, aun así, en las cocinas, las duchas y como combustible de autos se requiere el energético. Sumado a que Rusia también exporta petróleo, se espera que la inflación en Europa se dispare. ¿Por qué se espera que se afecte la economía de los hogares europeos?

Primero, por la escasez de petróleo y gas, que como se mencionó antes depende de hasta qué punto desee Putin cortar las relaciones comerciales. Una fuente de inflación ante la cual es difícil defenderse, a menos que los países árabes suplieran el mercado, mínimo el del petróleo. Segundo, el trigo. Rusia y Ucrania son la canasta de pan de Europa. Rusia podría decidir restringir exportaciones, en tanto que Ucrania, con la guerra en su territorio, se encuentra imposibilitado a la producción agrícola. Los campos no se han sembrado de trigo, semillas de girasol y otras semillas productoras de aceite.

En tercer lugar, buscando frenar la inflación, los bancos suben las tasas de interés. Tal vez sea una medida sensata, pero el costo de la vida para quienes tienen créditos e hipotecas aumenta. Finalmente, ante la guerra, las bolsas caen y los fondos de pensiones se castigan, lo cual es costoso para quienes dependen de ellos.

Es un hecho que la inflación subirá en Europa. ¿Le afecta a México? Es inevitable un cierto grado de contagio. Ciertos productores, observando precios altos en Europa, pueden decidir vender allá y generar escasez en América. El mundo está interconectado.

Europa va a sufrir, pero mal haría en dejar de apoyar a Ucrania con armamento. Putin no debe salirse con la suya, so pena de que se repitan sus medidas expansionistas.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas
salonsomendez@gmail.com

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