Se debilita el peso y crece nerviosismo

Por Javier Villegas Orpinela.-En la última semana de septiembre más el primer día de octubre, el peso perdió terreno frente al dólar y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) continuó en retroceso.

En tal lapso, la moneda mexicana le terminó cediendo 38 centavos a la divisa estadounidense y el Índice de Precios y Cotizaciones de la BMV quedó a nada de perforar el nivel de los 51 mil puntos.

Son varios los eventos que le están metiendo ruido a los mercados más sensibles de cualquier economía (divisas y capitales): La crisis financiera del gigante inmobiliario Evergrande por el incumplimiento de multimillonario pago de bonos, la inflación en Estados Unidos y, a nivel local, la permanente hostilidad del Ejecutivo federal con el sector productivo.

El peso sufre frente al dólar no obstante la tendencia alcista de las remesas y la confianza que el mercado de los inversionistas tiene en la política monetaria del País.

De acuerdo con el Banco de México, en el mes de agosto el envío de dólares “de la paisanada” creció 1.95 por ciento para un nuevo récord, luego de contabilizarse 4 mil 396 millones de dólares.

En medio de todo esto, Banxico hace maniobras para estabilizar la economía ajustando al alza la tasa de referencia, no obstante, los analistas aumentan el estimado de la inflación 2021 a 6.26 por ciento.

Esto es, más de 3.2 puntos porcentuales arriba de la inflación objetivo que es del 3 por ciento.

Como puede verse, la palanca monetaria que le toca mover a Alejandro Díaz de León, Gobernador del Banco Central, se ha maniobrado bien.

En cambio, las palancas fiscales se han desplazado de forma más rígidas ante la cerrazón del nuevo régimen y su “austeridad republicana”.

El recién llegado a la Secretaría de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, busca enderezar la nave nacional con el Paquete Económico 2022; sin embargo, dado su escaso márgen de maniobra, poco es lo que se espera del “motor hacendario”.

A decir del sector empesarial, el Presidente López Obrador se esmera todos los días en hacer que la economía mexicana se resbale y así se lleva de encuentro tanto al esfuerzo monetario como al fiscal.

Es claro que el Jefe del Ejecutivo federal gusta ponerle constantes trabas a la actividad productiva. La ausencia de verdaderas políticas anticíclicas y las fallas en materia de salud, le siguen restando confianza a su mandato.

Su obseción por la historia y su desapego por el ahora, debilitan constantemente el presente y el futuro del País.

Además, su propensión a echar abajo reformas estructurales también le meten ruido a la economía.

En el arranque de octubre el Gobierno federal dio a conocer que las iniciativas de la reforma electrica frenan las conseciones de litio y que le apuesta a una mayor fortaleza de la CFE al igual que a la ineficiente Pemex.

Con los desarreglos presidenciales en la economía real, pareciera que empieza a desmadejarse en México el crucial sector financiero por lo que se han encendido los focos amarillos en el sector divisas y en el de capitales.

jvillegas@correorevista.com

Twitter: @JvillegasJavier

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