Tu piel tiene memoria, ¿Sabes cómo cuidarla de los rayos UV?

Foto: Tomada de redes.

Por Guadalupe Ruiz Durazo.– Todos estamos expuestos a la radiación solar procedente del sol que emite luz, calor y radiación ultravioleta (UV). Las quemaduras solares se deben a la exposición a rayos UV que son imperceptibles, en tanto que el calor se debe a la radiación infrarroja del sol.

Seguramente has notado que en días nublados durante los cuales has pasado tiempo al aire libre, sin calor, has sufrido quemaduras, evidentes por el enrojecimiento de la piel.

Mas del 90% de la radiación UV puede atravesar las nubes poco densas; alrededor del 95% penetra el agua y el 50% lo hace hasta una profundidad de 3 metros.

El Índice Ultravioleta (IUV) es una medida de la intensidad de la radiación UV sobre la superficie terrestre, orientándonos sobre las precauciones que deberíamos tomar para evitar efectos dañinos sobre la piel.

Durante el día, entre más alto esté el sol, más intensa es la radiación. Entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde los rayos UV ingresan a la tierra con más fuerza.

Pequeñas dosis de radiación UV son benéficas y esenciales para la producción de vitamina D, también se utiliza para tratar enfermedades como el raquitismo, psoriasis y el eczema.

Por otra parte, a largo plazo produce envejecimiento prematuro de la piel y podría producir cáncer de piel.

Es importante identificar los riesgos para tomar medidas preventivas e incluso modificar nuestro estilo de vida.

Las personas de piel clara son más propensas a las quemaduras solares; aunque las personas de piel oscura tienen menor incidencia de cáncer de piel, también son sensibles a los efectos nocivos de la radiación UV que afectan los ojos y al sistema inmunológico.

Cada vez que nos exponemos al sol la piel absorbe rayos UV, provocando daño acumulativo, por eso se dice que “la piel tiene memoria” en consecuencia, es importante protegerse y de manera especial a los niños y jóvenes que con frecuencia realizan actividades al aire libre y se exponen excesivamente al sol.

La OMS señala que “por desgracia, incluso los niños, los adolescentes y sus padres consideran que el bronceado es un símbolo de belleza y buena salud. Considera que “se necesitan urgentemente programas de protección solar para dar a conocer mejor los peligros para la salud de la radiación UV y para lograr cambios de los estilos de vida que frenen la tendencia en aumento continuo de los cáncer de piel”.

Todos tenemos manchas o lunares en la piel, la mayoría no son lesiones malignas, sin embargo, las campañas de prevención del melanoma han difundido los criterios ABCDE para ayudar a identificar oportunamente alguna lesión sospechosa en la piel, donde:

A – Se refiere a asimetría, que puede ser en el contorno, la distribución del color.

B – Bordes, a diferencia de las lesiones benignas, muchos melanomas tienen bordes irregulares.

C – Color no homogéneo, se refiere la presencia de mezcla de matices que pueden incluir varias tonalidades de marrón, hasta el negro, el azul o el blanco.

D – Diámetro superior a 6 mm, que sería equivalente al diámetro de un lápiz escolar.

E – Evolución, que se refiere al cambio de tamaño, de forma, de color, relieve.

Recomendaciones básicas:

  • Reducir la exposición de 10 am a 4pm.
  • Utilizar crema protectora en partes expuestas como cuerpo, cara y manos.
  • Evitar las camas solares.
  • Utilizar lentes de sol.
  • Utilizar sombrero de ala ancha para proteger ojos, cara y cuello.

En la ciudad del sol, es indispensable que aprendamos a cuidar nuestra piel de la radiación UV.

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