Una farsa ‘platónica’

Por Agustín Valle Estrada.- Imagínese que está usted en un barco en medio del Océano, ¿qué haría?  A) Convocaría una elección para ver cómo pilotear el barco o.. B)Trataría de averiguar si hay alguien a bordo experto en hacerlo?

 Si su respuesta es “B”, piensa que los conocimientos especializados son útiles en ese tipo de situaciones, no quiere que meros aficionados estén adivinando qué hacer cuando se trata de asuntos de vida o muerte.

Así abre un artículo que leí recientemente y que me regresó a una palabra que traía en mi mente desde hace tiempo “Democracia”.

Y continúa, ¿Qué opina cuando se trata de quienes pilotean el gran barco que es un Estado? ¿No sería también más efectivo encontrar a alguien experimentado para que fuera el líder en vez de votar? Y es aquí donde quiero centrar mi reflexión. Esto anteriormente descrito es lo que el filósofo de Atenas, Platón, por cierto, ‘la cuna de la Democracia, alegó hace unos 2 mil 400 años en el libro VI de la “República”.

El 6 de junio próximo Sonora se va elecciones, y si algo está en juego es ¿quién va pilotear el barco llamado Estado?, ¿se lo dejamos a un experimentado o a un aficionado que adivine qué hacer? elegido democráticamente.

Platón describe la naturaleza de los regímenes y las razones por las cuales uno es superior a otro y la “Democracia” no es la mejor opción; por cierto, en griego, esta palabra significa: “El gobierno del pueblo”.

En resumen, Platón resalta que incluso VOTAR por un líder parece arriesgado, pues los electores eran fácilmente influenciados por características irrelevantes como: Apariencia de los candidatos, altura, color, riqueza, origen, etc.

Para Platón los expertos al timón del barco del Estado serían filósofos entrenados, educados, escogidos por su incorruptibilidad y estaban en la Aristocracia, es decir, un gobierno Aristocrático, en griego, “el gobierno de los mejores”.

Pero también describe que la Aristocracia se convertiría en una Oligarquía, que en griego significa “El Gobierno de unos pocos”. La austeridad dominaría y la desigualdad aumentaría, ¿le suena?

“A medida que los ricos se hacen cada vez más ricos, cuanto más piensan en hacer una fortuna, menos piensan en la virtud”, escribió Platón.

El artículo publicado por la BBC de Londres, resalta que eventualmente, los oligarcas serían derrocados y el Estado colapsaría en una Democracia como hoy, y el siguiente paso la Tiranía.

Para nosotros, tan acostumbrados a escuchar alabanzas a la Democracia, suena rara la idea de que en ese recuento de gobiernos que se hunden de formas superiores a inferiores, ocupe el tercer lugar, después de la aristocracia y la oligarquía.

Por cierto, esta forma de gobernar para Platón es una “forma agradable de anarquía”, que también se cae por sus propias contradicciones, dando paso a la Tiranía por la búsqueda insaciable, ciega de libertad, que a su vez genera un exceso de facciones y una multiplicidad de perspectivas en su mayoría cegadas por intereses particulares y estrechos.

Quien es líder, dice Platón, en un sistema democrático, debe entonces halagar a esas facciones, complacer sus pasiones y ese es un terreno fértil para el tirano, que manipula a las masas para “dominar la democracia”. Se los dejo en La Balanza, ¿qué opina?

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