Yes man…

Por Enrique Zavala Urquides.-Esta popular expresión anglosajona, puede traducirse español como “SI SEÑOR”, o sea es aplicable a personajes timoratos, faltos de carácter, pusilánimes y serviles, se evidencia muy comúnmente en la política.
El ser “YES MAN” es un síndrome muy socorrido por aquellas y aquellos que se acostumbran a sólo recibir órdenes, a sólo seguir instrucciones aunque éstas sean incorrectas o descabelladas, simplemente las ejecutan al pie de la letra, ¡sin excusa ni pretexto!, para este personaje el fin siempre justifica los medios….
¿Qué horas son?. Pregunto el presidente
Hace algunas décadas en México se dio un evidente ejemplo de lo que es un “YES MAN”, cuenta la anécdota política que uno de nuestros folclóricos ex presidentes, preguntó a un subalterno, Qué horas son?….. Y raudo y veloz el servil subalterno contestó, !Las que usted diga señor Presidente!….
El caso anterior describe exactamente lo que es un “YES MAN”, es un tipo de individuo que abunda en la política, son personas, débiles de carácter que no tienen personalidad propia, son serviles y acomodaticios para conservar su puesto y privilegios, para “hacer carrera política” son los que expresan cotidianamente, ¡LO QUE USTED DIGA SEÑOR PRESIDENTE, COMO USTED DIGA SEÑOR GOBERNADOR!….
Es lo peor que le puede pasar a un político o servidor público.
He conocido brillantes compañeras y compañeros que se han metido a la política y que por desgracia se convirtieron en “YES MAN”, muchos de ellos de buena fe, “TRATANDO DE CAMBIAR LAS COSAS DESDE DENTRO, sin embargo al paso del tiempo se han convertido en inútiles autómatas e insensibles ¡TRANSFORMERS!, muchos de ellos también se convierten en “RATONES DE ANGORA, “entran con una mano atrás y otra, adelante”, pero salen “con más propiedades que el nopal”, figuradamente….
Una vez me encontré a alguno de ellos en un aeropuerto, donde de forma apurada le pregunté a distancia, ¿Oye, ya cambiaste las cosas desde dentro?….. Y el me contestó con un dejo de cinismo y sorna, ¡NO, ME CAMBIARON A MI!… Eso sucede con muchas y muchos que se meten a la política esos que antes eran férreos defensores de la sociedad civil y sus derechos, se convierten en ¡YES MAN!, eso es sin duda !GRAVISIMO!….
Conclusión
El efecto “YES MAN”, en el servicio público y la política, es terrible, lastimoso ver ese tipo de comportamientos que no solo denigran a quienes actúan así, sino da pena ajena el constatar, que se anteponen principios y valores ante privilegios, conveniencias, egoísmos y canonjías, es convertir a la rectitud en esclava del servilismo, afortunadamente son minoría, lo grave es que están en altos niveles del poder, no requiero ni nombrarlos, usted los identifica, “porque por sus frutos los conoceréis”….
En la práctica hay muchos casos como los que describo en este artículo, se cuentan por cientos y miles, son más notorios cuando comparamos promesas de campaña con resultados de Gobierno, son muy notables cuando se comparan declaraciones patrimoniales iniciales contra los patrimonios reales “DEVENGADOS EN EL SERVICIO PUBLICO”, el síndrome “YES MAN”, es lo que convierte a la ética y a la moral en sinónimo de papel sanitario, ¡es lo que convierte a la política, en simple politiquería!. .. ¡Ni más, ni menos!.

“El servilismo produce amigos, la verdad odio”. (TERENCIO)

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