Directo de la capirucha

Leonel Ovalle, oriundo del Estado de México, es un malabarista en busca de aventuras y de ser un poco más libre de lo habitual, trabaja en las calles de Hermosillo para sustentar su gastos personales y el alimento de su pequeña mascota, un bull terrier inglés llamado, Ozelot.

A pesar de las complicaciones de movilidad por la pandemia, Leonel se queda en la ‘Ciudad del Sol’, no por dificultades sino por gusto, el joven artista callejero, se mantiene incomunicado y, por cuestiones personales, prefirió no revelar la ubicación donde vive. Leonel agradece a todos los hermosillenses por su gran apoyo y hospitalidad.

VíaCORREO NOTICIAS NO. 146
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