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¿Cuántos desaparecidos hay en Sonora?

" En nuestro Estado 2 de cada mil habitantes está desaparecido, el doble del promedio nacional."

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De acuerdo con la plataforma del Registro Nacional de Personas Desparecidas y No Localizadas del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta hace un par de semanas en Sonora se reportan un total de 6 mil 32 personas desaparecidas y no localizadas. Ello significa que en nuestro Estado 2 de cada mil habitantes está desaparecido, el doble del promedio nacional.

Si como decíamos en una colaboración anterior, siguiendo a la directora ejecutiva de Amnistía Internacional en México, Edith Olivares Barreto, el fenómeno de las desapariciones es una verdadera tragedia nacional, en Sonora el problema es proporcionalmente el doble.

Si no fuera por la incansable labor de búsqueda de Cecy Flores, líder del Colectivo de Madres Buscadoras de Sonora y por los demás colectivos que operan en el estado, que han visibilizado el problema, quizá veríamos el problema como algo lejano, más como una de las muchas calamidades que asolan al país, pero del que Sonora es relativamente ajeno.

Desafortunadamente la realidad es más cruel y descarnada. Sonora está entre las entidades donde proporcionalmente han desparecido más personas y permanecen sin localizar. En la frontera norte, solo Tamaulipas (13,151) y Nuevo León (7,416) registran más casos que nuestro estado. Tenemos más desaparecidos que Baja California (4.900), Chihuahua (4.248) y Coahuila (3,686).

A nivel nacional es el Estado de México el que registra más desaparecidos con un total de 14,672 personas, seguido de Jalisco (12,707), Michoacán (7,731), Sinaloa (7,172) y Veracruz (7,171). Iba a decir que es un problema regional, pero cuando uno colorea el mapa con los estados con más desaparecidos, se da cuenta de que el problema es nacional porque los otros estados registran números no tan distintos a los enlistados. Solo Campeche (176), Tlaxcala (207) y Yucatán (335) registran menos de mil desaparecidos.

El registro nacional incorpora información desde 1953, aunque el fenómeno de las desapariciones en gran escala es a partir de 2007 cuando el gobierno federal declara la guerra a los carteles del narcotráfico. Sin embargo, los más altos niveles de personas desaparecidas y no localizadas alcanzan su máximo durante el sexenio de López Obrador y en el actual de la presidenta Sheinbaum. Fue el año pasado cuando se registró la fecha más alta de desapariciones en un año, 36 mil 461 personas. Y la cuenta sigue a pesar de que el número de homicidios anuales se ha reducido, el de desapariciones continúa en aumento.

En Sonora, de acuerdo con el Registro Nacional, el fenómeno se concentra en los municipios de Hermosillo, Cajeme, Nogales, Guaymas y Caborca, así como en el trío del noroeste Puerto Peñasco, Sonoyta y SLRC. De acuerdo con un informe presentado en enero pasado por la Red Lupa, que es una organización de mujeres, personas buscadoras y acompañantes que monitorean el fenómeno de las desapariciones en México, en Sonora el fenómeno está asociado a las luchas de grupos criminales por el control de las rutas de acceso hacia los Estados Unidos.

Las evidencias más claras de los efectos de estas luchas en la desaparición de personas y asesinatos están en las fosas clandestinas encontradas en Puerto Peñasco (2019), donde hallaron más de 100 cuerpos, y en Hermosillo (2024 y 2025), donde fueron localizados 162 cuerpos. Se presumen que debe de haber más fosas clandestinas en los otros municipios donde se han registrado más desapariciones, pero aún no han sido encontradas.

La Red Lupa también tiene registradas las muertes de algunas de las personas buscadoras que han sido asesinadas en Sonora donde aparecen los nombre de Napomuceno Moreno Núñez (asesinado en Hermosillo), Gladis Aranza Ramos (asesinada en Guaymas) y Brenda Jazmín Beltrán (asesinada en Ciudad Obregón). Está desaparecida también Yesenia Guadalupe Durán Cota, que

permanece aún como persona no localizada. Por otro lado, en relación con los recientes enfrentamientos de los grupos criminales en el estado, el informe de la Red Lupa lo vincula con dos sucesos relevantes: la formación de Cártel Independiente de Sonora, formado por los grupos de los Salazar, Cazadores y Paredes, que rompieron su alianza con Los Chapitos y se unieron a La Mayiza; y a la incursión en Soyopa del Cártel de Jalisco Nueva Generación con el propósito de controlar la minería de la región.

Detrás de estos enfrentamientos que se registran entre los grupos de la delincuencia organizada está la impunidad con la que han actuado y actúan, y la explicación habría que buscarla en los mandos de policías y militares encargados de combatirlos, sin olvidar -desde luego- a los políticos que sobornado y cooptado.

Esta es la realidad de la tragedia de las desapariciones en México y Sonora y lo peor es que continuará mientras no se rompa el vínculo entre la política y la criminalidad.

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Manuel Valenzuela

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