Ciencia y sociedad
¿Hora de la unidad nacional?
"Nuestro País creció y se desarrolló con avances y retrocesos impactando el ánimo y participación ciudadana"

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La democracia incipiente e imperfecta que solíamos tener hasta antes del 2018 derivó de una serie de luchas y victorias populares que acabaron con la dictadura de Porfirio. Ciertamente de todo ello se apoderó el PRI y sus antecesores, así como el PAN en su momento.
Los gobiernos de ambos partidos fueron corruptos, violentos e ineptos, pero aun así eficaces, que no eficientes, al construir un remedo de democracia con los componentes característicos de esta forma de régimen; entre ellos, la autonomía en la función de los poderes y los contrapesos al gobierno en sí, principalmente al poder ejecutivo.
Nuestro país creció y se desarrolló con avances y retrocesos impactando el ánimo y participación ciudadana, logrando incluso posicionarse en el ámbito internacional. Hoy vivimos en un escenario completamente diferente; si los gobernantes de antaño eran mediocres, más bien malos, los de hoy son diferentes: son peores.
Pero como se dice coloquialmente, “ya ni llorar es bueno”. Y de esta nadie nos va a sacar, ni uno, ni dos, ni tres partidos nuevos con personajes reciclados que pretenden ocultar sus faltas y omisiones pretéritas con nueva retorica. Una lucha social más avanzada y comprometida es lo que ya nos esta haciendo falta. ¿Llegara?
Todo lo anteriormente escrito es una pequeña introducción, pues a pesar de todo ello somos un país rico material e intelectualmente por lo que tenemos la obligación de cuidarlo y defenderlo de propios y extraños.
Llamar y convocar a la unidad nacional debiera ser el objetivo principal de la presidencia de la república, pero no lo es. CSP se empeña en hacer todo lo contrario, desechando y destruyendo lo que meridianamente venia funcionado y que daba soporte a la gobernanza a la que estábamos impuestos, incluso a regañadientes.
El escenario mundial inundado con la torpeza y amenazas del presidente orate que gobierna a la supuestamente nación más poderosa, rica y arbitraria del mundo, nos debe inducir a cerrar filas como país.
Vivimos en un mundo interdependiente donde todos los países debieran ser soberanos, pero no. Las ansias de dominación nublan la mente corroída y obtusa de Trump que por segunda ocasión se adueñó de la oficina oval, tal como quiere adueñarse también de países, islas, golfos y mares, pero la parte sensata del mundo no se lo permitirá.
CSP ha lidiado con el ogro manteniendo una relación tensa pero aún funcional. Debemos estar preparados para cuando eventualmente la liga se rompa. Mucho se dice a favor y en contra del actuar presidencial, lo cierto es que hasta hoy parece estar funcionando, esperando no estar equivocado.
Si bien CSP obedeció a su vecino en suspender el suministro de petróleo a Cuba, la ayuda humanitaria en el rubro alimentario está siendo un ejemplo de la solidaridad internacional. Bien por ello.
No debemos dejar solos a nuestros hermanos cubanos. El ejemplo de nuestro país debe activar una mayor y expedita respuesta internacional. El mundo debe, sin demora, demostrar a Trump que no se saldrá con la suya. Que no puede hacerlo, aunque quiera, Por otro lado, la sensates de la sociedad norteamericana debe evidenciarse y prevalecer. Se está tardando..
(rpacheco@ciad.mx / @rpacheco54)

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