El lado bueno de
Inversionistas globales: "No nos miran; nos comparan"
"Intentando comprender el acontecer de los tiempos actuales, registro y retengo solo detalles específicos dentro del alud de diagnósticos..."

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La arremetida de Trump contra el régimen cubano invita a seguir a los expertos internacionalistas para comprender, desde planos de baja altura (¡hay niveles!), qué es eso de la “recomposición del orden económico internacional”: ¿Estamos ante el final de la globalización y el resurgimiento de poderosas “regiones económicas” lideradas por Estados Unidos y China, donde la Habana vuelve a ser solo una zona de fricción?
Intentando comprender el acontecer de los tiempos actuales, registro y retengo solo detalles específicos dentro del alud de diagnósticos, cifras, datos y propuestas que presentan los actores más relevantes en los foros internacionales. Dos de ellos, celebrados el pasado mes de enero bajo el auspicio de organismos representativos de la polarización geográfica e ideológica actual, fueron ricos en contenido:
·La 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial, celebrada en Davos (Suiza) del 19 al 23 de enero de 2026.
·El Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, celebrado en Panamá del 28 al 30 de enero de 2026.
Con apenas una semana de separación se subieron al ring de la geopolítica para mostrar el poder de sus mejores fintas, golpes… y de sus dientes.
Davos: Estuvo marcado por una asistencia récord: 65 jefes de Estado y 830 líderes empresariales en medio de una atmósfera de profunda incertidumbre por:
·La fragmentación geopolítica,
·El temor a un rebrote inflacionario y
·El impacto real de la Inteligencia Artificial en el empleo.
La cumbre no arrojó grandes declaraciones de optimismo sino un descarnado debate sobre la reconfiguración del orden mundial y los límites de las grandes potencias.
Panamá: A diferencia de las cumbres de la OEA o la CELAC, este encuentro se diseñó como un espacio de diálogo abierto e informal. La ausencia de un texto final permitió que mandatarios de corrientes ideológicas radicalmente opuestas debatieran con mayor libertad en un momento de fuerte fragmentación geopolítica.
Frente a los anuncios frecuentes del arribo de inversiones a México, (unas cifradas en miles de millones de dólares, otras en nuestro heroico peso), procede complementar la complejidad de los foros internacionales, con una reflexión de Nizaleb Corzo en el medio Ultimatum, de Tuxtla Gutiérrez. Lo cito porque ilustra cómo los grandes corporativos globales deciden el destino de sus inversiones; sin descartar los entornos y ventajas de ubicación, dan mayor valor a los datos duros de una matriz que en sus celdas acoge solo la frialdad de las cifras.
“Durante años, revela Nizaleb, creímos que los inversionistas nos veían, la verdad más incómoda es otra: nos comparan. Y la diferencia entre que te vean y te comparen es, a fin de cuentas, (que elijan) entre un país u otro”.
Más adelante considera: “Los comités de inversiones de los corporativos globales no son una gran sala donde se confrontan las producciones de video de México y Vietnam; solamente hay un Memo y México aparece en la segunda columna junto con Polonia, India, Vietnam, Marruecos y cada vez más, el sureste de Estados Unidos; el analista no vio la Mañanera ni sigue el debate sobre soberanía energética, él solo sigue la hoja donde alguien más toma decisiones.
Encabezan las columnas de la hoja electrónica: Certidumbre regulatoria, costo de capital ajustado por riesgo, estabilidad judicial, riesgo sexenal y exposición arancelaria.
Las celdas se llenan con números, no con adjetivos. Nadie discute si México es “el socio natural”, eso no cabe en una celda. Lo que sí cabe es: El tiempo promedio para obtener una conexión a la red eléctrica, la probabilidad ponderada de que un permiso ambiental sea revocado por razones no técnicas en los próximos cuatro años, el diferencial de tasa que un banco de inversión exige para financiar un proyecto en jurisdicción mexicana frente a otro en Texas”.
Sirve considerar lo anterior para concluir que no es solo cuestión de acudir a exposiciones, abrir oficinas en el extranjero, enfocar los consulados a la promoción comercial, suscribir tratados, sino llenar los renglones de una hoja electrónica, con cifras de México que superen a las de Polonia, Vietnam, Marruecos…
Queda tela de donde cortar…
Ex rector de la Universidad Kino

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