Ciencia y sociedad
Lo cotidiano y las teorías
"Hay muchas cosas y principios básicos que tendríamos que saber, aprender y comprender. "

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Lo más cotidiano en nosotros es la vida, nuestra vida misma; pero a la vez, es lo más increíble pues es tan poco lo que sabemos de ella, de donde proviene y hacia donde nos llevará. Al respecto, teorías abundan.
Hay muchas cosas y principios básicos que tendríamos que saber, aprender y comprender. No necesariamente sencillas, por supuesto. Por ejemplo, ¿qué tanto sabemos de la teoría cuántica (TC)? ¿de la teoría de la relatividad (TR)? ¿Son lo mismo? ¿son opuestas, complementarias o excluyentes? Estamos, sin saberlo, bien inmersos cotidianamente en ambas. Una, la primera, estudia el microcosmos, lo diminuto, explica el comportamiento de la materia y su interacción con la energía; la segunda, el macrocosmos, el universo en su perenne expansión, con su materia, sus polvos y nubes, con sus radiaciones y con su energía.
A través del avance de la ciencia son varias las teorías que han tratado de explicar la naturaleza de la materia, su composición y su estructura. Todas, en su momento, fueron lo más avanzado, lo cierto, lo verdadero. Pero en la ciencia (como en la moral) toda verdad tiene fecha de caducidad. En este tenor, se postularon las teorías atómicas (TA), aun no cuánticas, de Dalton, Thompson, Rutherford y Bohr. Todas ellas sucumbieron a esa penosa realidad. Cuando hablamos de la TC tenemos que mencionar a un grupo de investigadores que no necesariamente trabajaron juntos sino en un periodo que se extiende por varias décadas, desde finales del Siglo XIX y todo el siglo XX, principalmente en su primera mitad. Entre ellos Plank, Heisemberg, Pauli, Schroedinger, incluso Einstein. Nombres poco conocidos con excepción del último. Las TA fueron substituidas por la TC.
Los principios básicos de la TC denominada también mecánica cuántica, son el comportamiento de la energía, la dualidad de la materia, el principio de incertidumbre y la visión probabilística, cada uno de ellos con su increíble encanto difícil de entender y menos comprender.
Por otro lado, la TR, la cual se atribuye a Einstein (1905), se centra en las características de la velocidad de la luz, de la relación espacio-tiempo, en la dilatación del tiempo y en la equivalencia de la masa y la energía (E=mc2).
Ciertamente la temática tratada en la presente columna es árida para el no conocedor de ciertos conceptos físicos aplicables en nuestra tierra y en nuestro universo, pero bien vale la pena saber de ellos para saciar en algún momento nuestra curiosidad, pero sin complicarnos la existencia por favor.
Recuerdo que en mi formación académica de primaría y secundaría, muy lejos de la Nueva Escuela Mexicana afortunadamente, comenzábamos a revisar algunos de los principios (muy) básicos de los conceptos arriba mencionados, poniendo especial atención en aquellas TA, rebasadas en la actualidad, que nos enseñaban que toda la materia está constituida por átomos (verdad) y que esta partícula era indivisible (falso).
Fue en la prepa donde todo comenzó a cambiar posicionando a la física, pero principalmente a la química, en el centro de mi atención. Desde entonces ya todo fue diferente. Ahora, me es fácil hasta explicar casi todo lo involucrado en la TC, pero no me pregunten sobre la TR, sigo en ello.
Más nos vale aceptar que todo a nuestro alrededor es relativo, como en la política principalmente, porque de la relatividad que gobierna al universo nadie escapa; los partidos políticos no son la excepción, en especial ese que se hace llamar movimiento.
(rpacheco@ciad.mx / @rpacheco54)

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