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Mundial 2026: Una oportunidad para Sonora

"Copa Mundial de Futbol 2026, comienzan a aparecer los primeros indicadores sobre el impacto económico que este evento puede generar en México"

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Independiente de la desinformación generada desde el gobierno por los derechos de transmisión del evento y las sanciones que autorizaron diputados del congreso federal respecto a derechos de autor y otros bodrios. Es alentador observar que a medida que avanzan los primeros partidos de la Copa Mundial de Futbol 2026, comienzan a aparecer los primeros indicadores sobre el impacto económico que este evento puede generar en México. Si bien la atención suele concentrarse en las ciudades sede y en la derrama directa asociada a estadios, hoteles y transporte, los datos más recientes muestran que los beneficios pueden extenderse mucho más allá de esos límites geográficos, particularmente hacia la industria restaurantera y los destinos turísticos.

La primera medición realizada durante el partido inaugural ofrece resultados interesantes. Cerca del 28 por ciento de los restaurantes reportó incrementos en sus ventas, mientras que un 16 por ciento registró resultados similares a un día normal. Aunque el 56 por ciento restante informó ventas menores a las habituales, los casos exitosos muestran un potencial considerable: muchos establecimientos registraron aumentos superiores al 50 por ciento respecto a una jornada ordinaria.

Quizá uno de los hallazgos más relevantes es que los mayores beneficios no necesariamente se concentraron en las ciudades sede. Por el contrario, destinos turísticos como Quintana Roo, Oaxaca, Zacatecas, Tamaulipas y Colima destacaron por el dinamismo observado durante el encuentro inaugural. En estas entidades, entre el 40 y el 50 por ciento de los establecimientos reportó incrementos en sus ventas, impulsados principalmente por la llegada de visitantes y por el ambiente festivo que acompaña a un evento deportivo de alcance mundial.

Para Sonora, esta experiencia representa una señal importante. Aunque el estado no figura entre las sedes mundialistas, cuenta con activos que podrían permitirle capturar una parte de la derrama económica asociada al torneo. Sus destinos de playa como Puerto Peñasco y San Carlos, así como una gastronomía reconocida a nivel nacional e internacional, lo colocan en una posición favorable para visitantes que busquen experiencias complementarias durante el Mundial.

Los restaurantes que obtuvieron mejores resultados comparten una característica fundamental: lograron convertir el partido en una experiencia social. Los formatos de restaurante-bar, cantina y establecimientos con consumo de bebidas alcohólicas fueron los más favorecidos. Más allá de transmitir un encuentro deportivo, estos negocios entendieron que el consumidor busca convivir, celebrar y compartir emociones colectivas. Aquellos que ofrecieron promociones, pantallas, actividades especiales o ambientes temáticos consiguieron mayores niveles de ocupación, permanencia y consumo.

La ocupación de los establecimientos confirma esta tendencia. Cerca de una cuarta parte de los restaurantes alcanzó niveles superiores al 70 por ciento de ocupación, incluyendo casos que llegaron al cien por ciento de su capacidad e incluso registraron listas de espera. Este comportamiento demuestra que existe una demanda importante cuando los negocios logran generar propuestas atractivas alrededor del evento.

Resulta interesante observar que el beneficio económico se concentró principalmente en el consumo dentro de los establecimientos. El servicio de entrega a domicilio no fue un factor determinante, ya que en la mayoría de los casos mantuvo niveles similares o inferiores a los de una jornada normal. Esto confirma que el valor económico del Mundial para la industria restaurantera está estrechamente ligado a la experiencia presencial y al ambiente social que genera el futbol.

Otro indicador positivo es la preparación de la industria. Casi cuatro de cada diez restaurantes reforzaron su operación mediante la contratación de personal adicional, principalmente entre uno y cinco colaboradores. Esto refleja confianza en la capacidad del evento para generar actividad económica y demuestra que el Mundial también puede traducirse en oportunidades de empleo temporal.

Para Sonora, el desafío consiste en anticiparse. El reconocimiento reciente del estado como uno de los destinos gastronómicos más atractivos del mundo, por parte de National Geographic, abre una ventana de oportunidad excepcional. Si gobiernos, organismos de promoción turística y sector privado logran coordinar esfuerzos, el Mundial podría convertirse en una plataforma para mostrar al mundo la calidad de la carne sonorense, los productos del mar de sus costas, sus vinos emergentes y la riqueza de su cocina regional.

Los datos disponibles permiten llegar a una conclusión clara: el Mundial sí representa una oportunidad para la industria restaurantera, pero el beneficio no es automático ni uniforme. Los negocios que esperan resultados simplemente por la realización de los partidos pueden verse decepcionados. En cambio, aquellos que entienden el evento como una plataforma para crear experiencias, atraer clientes y fortalecer su propuesta de valor son los que están obteniendo los mejores resultados.

Aún quedan muchas semanas de competencia por delante y el verdadero impacto económico se medirá al finalizar el torneo. Sin embargo, las primeras señales son alentadoras. El Mundial no solo está demostrando su capacidad para atraer turistas y generar consumo, sino también para recordar una lección fundamental: las grandes oportunidades no pertenecen únicamente a quienes albergan los eventos, sino a quienes están preparados para aprovecharlos. Y Sonora tiene todo para ser uno de ellos. A pesar de los obstáculos que genera la cada vez mas compleja legislación para operar un negocio de este y otros giros.

*.- El autor es empresario, consejero nacional de Canirac, expresidente de Canacintra y ex consejero del Consejo Nacional Agropecuario.

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Manuel Lira

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