Ciencia y sociedad
Señor apache
"En el Primer Festival de Cine de Sonora, se presentó la Opera Prima de mi hijo Luis Fernando, mejor conocido como el Luisfer"

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En la semana que recién concluyó, en el Primer Festival de Cine de Sonora, se presentó la Opera Prima de mi hijo Luis Fernando, mejor conocido como el Luisfer, con el título de la presente columna. Un largometraje documental sobre quienes fueran los mejores exponentes del rock and roll en nuestro país en la década de los sesenta. Ellos, los Apson, como músicos, con sus melodías y sus interpretaciones, han trascendido en el gusto de todas las generaciones de jóvenes desde aquellos entonces, incluido un servidor.
La obra fue concebida desde su inicio como un proyecto de investigación, documentada en campo, que llevaría a presentar la historia que todos deseábamos conocer.
Un proyecto cuyo resultado muestra el compromiso del autor/director con el legado del grupo, con cada uno de sus integrantes, presentes y ausentes, con sus familias y con sus seguidores, convirtiéndolo en una obra icónica e histórica que viene a coronar la institucionalidad sentimental del grupo.
El proyecto llevó años; años que valieron la pena al ver y sentir la emotiva respuesta de los asistentes a la premier de la obra.
En nuestra familia, la música de los Apson siempre nos acompañó en paseos y viajes y ahí estaba Luisfer, de niño, siempre atento aprendiéndose las letras sin saber, en esos entonces, que sería el autor de todo lo mejor escrito, dicho y expuesto sobre ellos.
Quien no recuerda alguna o varias de las letras de aquellas canciones, y sus interpretaciones, preferidas durante nuestra adolescencia, pensando tal vez en ese primer amor fuese o no correspondido. Quien no compró alguno o varios de sus discos que presumíamos en los momentos de nuestras tertulias fraternas o escuchábamos repetíamos veces durante las frecuentes nostalgias solitarias. Siempre los escuchamos, una y otra vez, con nuestro deleite secundariano.
Estoy orgulloso de mi hijo y de todos sus colaboradores y amigos que lo acompañaron durante todo el proceso. Siempre estuvieron allí, tanto ayer como hoy. No hay nada mejor que ello.
Señor Apache quedará para la historia como una muestra de identidad y respeto para con Los Apson, por lo que es necesario conocerla y comentarla para que las nuevas generaciones sepan quienes fueron y porque siguen estando en la preferencia de los jóvenes y los jóvenes de edad avanzada. Ciertamente hubo en aquellos tiempos mas grupos de rock, buenos sin duda, como los Moonligths , los Tent Tops, los Locos del Ritmo, los Hitters, pero ninguno de ellos cuenta con el reconocimiento y gusto permanente que los mantiene como si fuesen un grupo de actualidad.
Y dice: “No Señor Apache, no vine a pelear, oiga Señor Apache vamos a pactar. Si usted quiere me puedo ir, pues tengo una cita a las 6, y no me gustaría llegar, ni muerto ni rapado como usted me va a dejar”. O aquella: “Cuando apenas era un jovencito mi Mami me decía mira hijito, no las busque muy bonitas porque al paso del tiempo se les quita…”
Buen trabajo Luisfer, y quedamos a la espera de tu nueva obra. Bien, muy bien.
(rpacheco@ciad.mx / @rpacheco54)

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