Ciencia y sociedad

Solo fue un juego más

"Fallé en mi pronostico expuesto en mi columna anterior, pero el resultado adverso no provoco en mi una reacción mas allá del “mala onda”"

Imagen de la columna

Publicado el

Independientemente del resultado, solo fue un juego más. Así es y así será siempre. Lo mismo aplica a cualquier deporte y en cualquier país. Fallé en mi pronostico expuesto en mi columna anterior, pero el resultado adverso no provoco en mi una reacción mas allá del “mala onda” y que siga el mundial, aunque prescindiendo de mi entusiasta atención. Deseo lo mejor para los equipos que siguen manteniéndose en la contienda en busca de la codiciada estatuilla. Enhorabuena selecciones restantes. 

Nuestro País jugó bien y en ello hay que estar ciertos; para mi es suficiente pues no soy responsable de los resultados. Cualquier queja de aficionados, comunicadores, expertos, etc. no proceden; detractores siempre habrá, pero ese es su problema, hablando de futbol por supuesto.  

En esos días nos mostramos y demostramos ser un solo País. Ello fue la mayor y mejor ganancia y satisfacción de nuestro mundial, comprobación de aquel popular “si se puede” que hizo época recientemente cuando en México ondeaban los colores marianos. 

Nuestro pueblo vivió una ambientación colmada de identidad nacional en torno a un ideal, que por más ideal que fuese ya extrañábamos. Los comentarios, editoriales, ensayos y críticas no se hicieron esperar reprochando lo que pareciera ser una despreocupación por los millones de aficionados a los grande problemas cotidianos y estructurales que estamos viviendo. Falso. 

¿Por qué criticar momentos de alegría y ansiada gloria? Todos los merecemos. ¿Quieren hacernos sentir culpables? No se trata de discutir si la realidad es radical sino de la necesidad de hacer buen uso del ocio.

El regreso a la cotidianeidad no nos abrió nuevamente los ojos a la realidad porque nunca los cerramos. Mas que criticar comportamientos populares, los comentarios deberían estar dirigidos a la incompetencia manifiesta del gobierno morenista de inducir ese sentimiento de unidad que ha sido incapaz de generar. 

La sociedad mexicana lleno estadios, abarroto calles y avenidas, tomo monumentos y multiplicó las reuniones entre familiares y amigos. ¿Hay culpa en ello? 

El gobierno morenista esta lleno de mentira, incapacidad, supinas ignorancias (como la reciente declaración de csp en relación con los 250 años de independencia de EU y su incultura), corrupción, y descomposición. Todo ello también, como el mundial, debiera de unirnos y llevarnos a tomar calles, avenidas y plazas con otros motivos e intenciones. ¿Qué nos falta? La falta de un certero gol, pero ahora a Palacio Nacional. 

La oposición no sabe o es incapaz de jugar ese juego; juega bien el de la complicidad ante su carencia de combatividad y competencia política. Formar nuevos partidos ya no es ni será suficiente, solo son sus golpes de pecho e intentos de limpiar conciencias que no hicieron lo necesario y obligado en sus tiempos.

Esperar otros cuatro años para reiterar nuestra capacidad de unidad nacional es mucho tiempo. Abreviar tiempos y pulir planes y proyectos con un fuerte impulso para meter los goles que como México necesitamos, es imperativo. Hagamos que la portería esté al alcance de todos. 


(rpacheco@ciad.mx /                         @rpacheco54)

¿Te gustó este contenido?
Ramón Pacheco

Sigue a Ramón Pacheco Aguilar