Ciencia y sociedad
Un paso a desnivel con nivel
"Va mi reconocimiento al gobierno Municipal de Hermosillo "
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Por más de un año vimos y vivimos los avances de una obra prometida que se cumplió en tiempo y forma, asunto que no se da en la mayoría de las veces sino es que en todas. Me refiero al paso a desnivel en el cruce de los bulevares Colosio y Solidaridad.Un avance, pero solo un avance, en el confort urbano pues aún hay muchas otras obras que requieren igualmente de su planeación y concreción.
Va mi reconocimiento al gobierno Municipal de Hermosillo por el cumplimiento de una promesa que en su momento se consideró con escepticismo pues se presumían las posibilidades de su término, aunque las probabilidades de ello, basadas en la historia, eran meridianas.
Según datos publicados en internet la inversión inicial de la obra estaba calculada en 412 MDP; la cifra final y exacta, pronto la sabremos. Solo espero que no sea motivo de sorpresas y controversias.
La obra era necesaria, mas cuando su ubicación comprende uno de los cruces más transitados de nuestra ciudad, sino es el que más, y por ello peligroso. Yo vivo por el rumbo y se nota la diferencia. Como coloquialmente se dice: “ya estamos del otro lado”. A una semana de su inauguración todo parece estar y funcionar bien (aunque faltan los murales); esperemos que no haya vicios ocultos, esos que por lo regular tarde o temprano emergen. El tiempo lo dirá.
Como usuarios de esta obra debemos de cuidarla, mas cuando se trata de una obra bonita financiada, como fuimos informados, enteramente con nuestros impuestos; entonces, es nuestra.
Esperemos que el proyecto haya incluido, necesariamente, el gasto del mantenimiento permanente para todas sus áreas y componentes. Mal sería que una obra de su magnitud se viera abandonada y sucia al paso de los meses. Una inversión como esta debe cuidarse con esmero, de lo contrario se convertirá en un gasto más, como algunas que hay por la ciudad.
Pues con todo y este paso a desnivel, el caos vehicular extremo de nuestra ciudad persistirá, pues su entropía en términos fisicoquímicos tiende al infinito. ¿Qué se puede hacer para reducirlo? Entre otras cosas: 1) Mejorar el transporte urbano en número y calidad del servicio; tema tratado innumerables veces sin solución a la vista, 2) Disminuir el número de semáforos en bulevares y pares de ejes viales actuales, y aumentar su límite de velocidad, como en las grandes ciudades. 3) Promover lo que se da en llamar “car pool”, eficientando el uso del vehículo. 4) Aplicar la ley de tránsito que prohíbe la circulación de vehículos de carga pesada (tractocaminones de uno y dos remolques) en horario comercial. 5) Incrementar el número, calidad y seguridad de los ciclo carriles y promover el uso de la bicicleta. 6) Construir estacionamientos multinivel gratuitos en el centro comercial para transformarlo en zona peatonal, etc. No puede ser tan difícil. Estoy seguro de que muchos de nosotros tenemos ideas y propuestas viables para hacer el tráfico urbano más llevadero.
Y solo para terminar, aceptemos que Hermosillo, nuestra ciudad, es una bella ciudad y que su belleza depende de nosotros, en especial su limpieza. Todo empieza con la limpieza como sinónimo de cultura y civilidad. Saludos.
(rpacheco@ciad.mx / @rpacheco54)

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