Niegan acusaciones gobernadores Alfonso Durazo y Américo Villarreal
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(AGENCIAS)Fecha de publicación

Los gobernadores de Sonora y de Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villareal, respectivamente, negaron ayer miércoles la información de que EU les haya retirado la visa, ante una supuesta investigación en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado, como publicó el medio Los Angeles Times.
“Continuaré trabajando como siempre lo he hecho y dejaré que esas infamias se topen en algún momento con la verdad”, dijo Durazo ante los medios de comunicación, en su primera declaración pública desde que saliera la información de que está siendo investigado por las autoridades estadounidenses.
“Si hubiese la menor corruptela, la menor complicidad, ustedes hubiesen sido los primeros en enterarse (…) Es una nota más sin fuentes, como muchas otras que, lamentablemente, luego circulan sin absolutamente ningún sustento”, añadió el gobernante.
Durazo, emergido del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), rechazó que tuviera que “demostrar” que tiene la visa vigente para poder viajar a Estados Unidos, al tiempo que defendió su “rectitud” al sentenciar que “casi sudo agua bendita”.
Además, emplazó a las autoridades estadounidenses a “precisar la información” en el caso de que exista tal investigación.
“Resulta inadmisible que acusaciones de tal gravedad sean publicadas y difundidas sin exhibir una sola prueba verificable que las sustente (…) No existe resolución, acusación, imputación, procedimiento judicial ni comunicación oficial de autoridad alguna en México y en los Estados Unidos que sustenten los señalamientos”, expresó Villarreal en su defensa.
El Gobernador de Tamaulipas, también surgido del oficialista Morena, publicó en sus redes sociales un vídeo en el que criticó la información periodística y los “señalamientos falsos, tendenciosos y carentes de cualquier evidencia que los respalde”.
El mandatario rechazó que estuviera relacionado con el crimen organizado y aseguró que cuenta con su visa estadounidense vigente, en contra de lo sostenido por el medio estadounidense.
“En una sociedad democrática, nadie puede ser juzgado a partir de rumores, insinuaciones o narrativas construidas sin evidencia. La verdad se acredita con hechos, las acusaciones se sostienen con pruebas, las especulaciones no sustituyen ni a unas ni a otras”, concluyó.

Sale AMLO en su defensa
El ex Presidente Andrés Manuel López Obrador acusó que funcionarios del Gobierno de Estados Unidos impulsan una ofensiva política para debilitar a Morena y fortalecer a la Oposición mexicana, utilizando como pretexto el combate al narcotráfico y la migración.
En un posicionamiento público difundido desde Palenque, Chiapas, el ex Mandatario expresó su respaldo a la Presidenta Claudia Sheinbaum y sostuvo que las recientes acciones emprendidas desde Washington no responden a un interés genuino por resolver el problema del consumo de drogas en Estados Unidos.
"Para ser más claros: algunos funcionarios de Estados Unidos están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México con la idea de volver a disponer de un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel y, por lo mismo, vulnerable, subordinado y fiel a sus designios intervencionistas", aseguró.
López Obrador consideró que las presiones recientes forman parte de una estrategia política que busca influir en la vida pública mexicana y responsabilizar al País de problemas internos estadounidenses.
"No me extraña que en la embestida del Gobierno de Estados Unidos contra el de México se utilicen las prácticas intervencionistas y nada escrupulosas de siempre, ahora con el pretexto del combate a la migración y al narcoterrorismo", sostuvo.
El ex Presidente respaldó la postura expresada por Sheinbaum respecto a las solicitudes de extradición contra funcionarios mexicanos y a los señalamientos provenientes de agencias estadounidenses.
"Es claro que estos ataques no son motivados, como bien lo dijo nuestra Presidenta Sheinbaum el pasado domingo, por un interés genuino de resolver el grave problema que lamentablemente sufren los estadounidenses por la prolongada pandemia de adicción al consumo de drogas; no, se trata de un asunto de carácter político y electoral", planteó.