Prevención y seguridad pública
La hermandad...
" No es en sentido positivo o familiar, es en el sentido de Seguridad Pública y sus complicidades"

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La Hermandad que enuncio no es en sentido positivo o familiar, es en el sentido de Seguridad Pública y sus complicidades, ese mal ejemplo de nuestros cuerpos policiacos y/o “vigilantes”…
La realidad de este grave fenómeno y enfermedad conductual de muchos servidores públicos que representan a los guardianes del orden es y ha sido un grave peligro, porque hizo de miles de activos policía ia a distintos niveles simples delincuentes con “charola”, con permiso para matar, vejar, secuestrar, extorsionar ¡y violar la ley!
El mal de origen-Negro Durazo
Esta nefasta hermandad floreció en los tiempos de Arturo el “negro” Durazo Moreno, cuando era el encargado de la Seguridad Pública en el entonces Distrito Federal, todo ello lo podemos constatar en el libro de Migue Ángel Granados Chapa “Lo negro del negro Durazo”.
Describía a detalle las tropelías” del “negro” Durazo, su torcida visión de la seguridad pública y sobre todo sus ansias de poder, que sembró el terror ciudadano, el contubernio con los grupos criminales, pero sobre todo puso a los guardias del orden al servicio de la delincuencia, con un poder casi absoluto para proteger delincuentes y criminales, eso era “la hermandad”.
La narco hermandad
1.La hermandad policiaca fue el imperio del “negro Durazo por décadas sin embargo hoy es superada y con mucho por la “narco hermandad”, esa que infiltró a las policías en México hasta los mandos más altos y que sigue casi intacta, ¡funcional y actuando con el cobijo de los malos gobiernos y los narcopoliticos!.
Esta nueva hermandad es más peligrosa y letal que la que generó Durazo, porque no solo es tolerada y promovida, sino que ya actúa a nivel electoral y participa en la política de partidos, ya no solo generan criminalidad y delincuencia organizada, sino que encabezan ¡auto gobiernos y cogobiernos formales!.
Conclusión
Hoy la nueva hermandad es terriblemente letal, provoca auto gobiernos y cogobiernos, en muchos casos son gobierno vía los narcopoliticos, conozco muchísimos policías y mandos probos en las distintas corporaciones, pero en esto ¡Pagan justos por pecadores!
Esta tragedia que nos sucede en Seguridad Pública es indescriptible y fatal por su nivel de corrupción, porque ya no podemos usar la estrategia de vigilar al vigilante, porque sería inútil e impagable contratar a otros policías para que vigilen a los actuales por esa mala y fatal hermandad… ¡Ni más, ni menos!.
“cuando el poder político, corrompió al uniforme” (Arturo “el negro” Durazo).

Sigue a Enrique Zavala Urquides


